Al menos 43 personas, entre ellas siete menores, murieron hoy en distintos actos de violencia en Siria, según los grupos opositores, que informaron de bombardeos en varias zonas del país.

Los activistas Comités de Coordinación Local (LCC) explicaron en un comunicado que al menos diez de las muertes se registraron en la provincia meridional de Deraa, mientras que en la de Homs (centro) perdieron la vida otras nueve personas.

En Deraa, las tropas del régimen sirio bombardearon las localidades de Al Herak, Meraaba, Etman y Gabagueb.

En Homs, por otro lado, también hubo bombardeos en los barrios de Al Sultanya, Baba Amro, según los Comités y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Varias explosiones se escucharon además en la división de Inteligencia Militar en la provincia de Deir el Zur, en el este del país, indicaron los activistas.

Esta nueva ola de violencia coincide con el anuncio hoy de que la Armada siria ha llevado a cabo este fin de semana maniobras de entrenamiento con misiles para repeler un hipotético ataque desde el mar.

Según la agencia de noticias oficial Sana, los ejercicios, en los que se lanzaron proyectiles desde el mar a la costa, helicópteros y barcos lanzamisiles, culminaron ayer de forma exitosa, ya que las fuerzas navales sirias lograron repeler el ataque simulado y golpearon los objetivos fijados con gran precisión.

Frente a la escalada de violencia, el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, llegó hoy a Damasco para iniciar su tercera visita a este país desde que fue nombrado mediador, informó a Efe la portavoz de la misión de la ONU en Siria, Susan Ghoshe.

La llegada de Annan se produce después de que el viernes pasado se celebrara en París una conferencia de los países "Amigos de Siria", en la que un centenar de participantes pidió que el Consejo de Seguridad de la ONU incremente la presión sobre el régimen sirio y aumente su apoyo a la misión de Annan.