El papa ha nombrado al cardenal Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara (México), presidente de la XIII Sínodo de Obispos que se celebrará en el Vaticano del 7 al 28 de octubre y que tiene como lema "La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana".

Junto a Robles Ortega, Benedicto XVI ha nombrado a otros dos presidentes, también cardenales, el chino John Tong Hon, obispo de Hong Kong, y Laurent Monsengwo Pasinya, arzobispo de Kinshasa (República Democrática del Congo.

José Francisco Robles Ortega, de 63 años, fue nombrado arzobispo de Guadalajara el 7 de diciembre del pasado año en sustitución del cardenal Juan Sandóval Íñiguez, que renunció por motivos de edad. Hasta ese momento era arzobispo de Monterrey, cargo para el que fue nombrado en 2003 por Juan Pablo II.

El 24 de noviembre de 2007 el papa Benedicto XVI le nombró cardenal en el consistorio celebrado ese año.

Es miembro de la Comisión para América Latina desde 2008 y desde el 5 de enero de 2011 es miembro del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización.

Ayer, Benedicto XVI le impuso en el Vaticano el palio, símbolo de comunión con el obispo de Roma, junto a otros 42 arzobispos, de ellos 12 iberoamericanos, nombrados durante los últimos doce meses.

El Vaticano publicó recientemente el "Instrumentum laboris" (documento de trabajo) del sínodo, que señala que la secularización, la emigración, la globalización, la crisis económica, la proliferación de sectas religiosas, el consumismo, el nihilismo y el hedonismo obligan a una nueva evangelización.

Este sínodo coincide con el Año de la Fe, convocado por Benedicto XVI, que comenzará el 11 de octubre próximo en conmemoración del 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y del 20 aniversario de la publicación del catecismo de la Iglesia Católica.