Operadores turísticos dominicanos comenzarán a ofrecer entre sus rutas las antiguas ruinas de La Citadelle y la zona colonial de Cabo Haitiano, en el norte de Haití, para reposicionar turísticamente a ese país devastado por crisis políticas y desastres naturales, anunciaron el viernes autoridades de ambas naciones.

"El proyecto va a dar un ejemplo interesante a todo el mundo", consideró la ministra de turismo haitiana, Stépanie Villedrouin. Explicó que el plan es que "dos países que están en una misma isla desde siempre se ponen a trabajar juntos para crear un producto de multidestino" turístico.

Haití, el país más pobre de América, necesita fomentar el turismo, como ocurría hasta antes de 1986, para generar divisas e impulsar el sector económico y productivo, insistió Villedrouin.

Debido a los sucesivos golpes de Estado, desastres naturales como el devastador terremoto de 2010, que según cifras oficiales dejó 300.000 muertos, y la epidemia de cólera que mató a unas 7.000 personas entre 2010 y 2011, el turismo en Haití prácticamente se limita a recibir misiones diplomáticas, periodistas y representantes de organismos internacionales.

La intención es captar una parte de los 400.000 turistas europeos y canadienses que visitan cada año Puerto Plata, 225 kilómetros al norte de Santo Domingo, y llevarlos a Cabo Haitiano, que además de su zona colonial francesa tiene las ruinas del palacio de Sans-Souici y la fortaleza de La Citadelle, declarados patrimonio de la humanidad en 1982.

"Haití va a ser complementario de República Dominicana", detalló Villedrouin durante la XVI reunión anual de la Bolsa Turística del Caribe, que este año está dedicada a su país.

Pierre Chauvet, presidente de la Asociación Turística de Haití, anunció que a mediados de julio comenzarán a viajar a Cabo Haitiano los turistas extranjeros alojados en Puerto Plata.

Algunas agencias, tanto dominicanas como haitianas, comenzarán a promover sus paquetes para que los viajeros se hospeden cuatro días en las playas de Puerto Plata, donde se ubican los populares centros turísticos de Sosúa y Cabarete, y dos días en Cabo Haitiano.

Para ello, Villedrouin adelantó que autoridades y sector privado de su país trabajan para incrementar de 280 a unas 600 habitaciones de hotel la capacidad en Cabo Haitiano para finales de este año. Además existen proyectos hoteleros en Puerto Príncipe y otros localidades para incrementar las habitaciones de 2.500 a 3.500 en los próximos dos años.

El Banco Mundial estudia además un financiamiento de 44 millones de dólares para restaurar La Citadelle, considerada símbolo la emancipación de los esclavos negros contra Francia, el palacio de Sans-Souci y crear un circuito histórico en el centro de Cabo Haitiano.

El proyecto también promoverá que, por primera vez, los turistas que llegan en los 163 cruceros que atracan cada año en la costa de Labadie, en el norte de Haití, también visiten las zonas históricas.

Villedrouin presentó el viernes, ante representantes turísticos y hoteleros de todo el Caribe, la nueva imagen de Haití como destino de descanso y anunció nuevos planes de infraestructura para recibir inversionistas y turistas, además de los tradicionales miembros de organizaciones internacionales y diplomáticos.

Adelantó que con una inversión de 40 millones de dólares del Banco Mundial, el gobierno haitiano construirá una terminal aérea en el sureño puerto de Jacmel, considerado el centro cultural y artesanal de Haití.

José Guillermo Rodríguez, alcalde de la ciudad puertorriqueña de Mayagüez, anunció también su interés para que esa localidad forme un multidestino con Haití y República Dominicana.

Los viajeros que llegan a Puerto Rico podrán trasladarse en ferry de Mayagüez a República Dominicana, donde pasarán dos noches, y luego realizarán un recorrido por Cabo Haitiano, adelantó el presidente de la Bolsa Turística del Caribe, el dominicano Luis Felipe Aquino.