El gerente de la petrolera estatal ecuatoriana Petroamazonas, Oswaldo Madrid, dijo hoy que espera que el precio del crudo se estabilice de acuerdo a las necesidades reales del mercado.

El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) que se negocia en la bolsa de valores de Nueva York y que sirve de referencia para la cotización del crudo ecuatoriano, cerró hoy con una subida de 1,07 por ciento y reconquistó la barrera de los 80 dólares, al colocarse en los 80,21 dólares por barril .

No obstante, el valor del crudo había alcanzado los 109 dólares por barril el pasado 24 de febrero, el precio más alto en lo que va del año, mientras que llegó a los 113 dólares al finalizar abril de 2011 y superó la barrera de los 140 dólares en julio de 2008.

"El precio del crudo tiene mucha volatilidad en función de factores geopolíticos que son, a veces, un poco difíciles de predecir", además hay "mucha especulación" en el mercado que influye directamente en el valor del hidrocarburo, dijo Madrid a Efe.

"Lo que esperamos es, simplemente, que se vaya estabilizando y llegar a un precio racional en función del mercado", apuntó el gerente de Petroamazonas, una de las petroleras más importantes del país andino.

Con una producción diaria que ronda los 500.000 barriles por día, Ecuador, el socio más pequeño de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), finca su economía en las exportaciones de este producto, que aporta casi un 25 por ciento a la financiación del presupuesto estatal.

Petroamazonas produce actualmente unos 150.000 barriles diarios de crudo, aunque su gerente confía en aumentar esa cuota en 4.000 barriles adicionales hasta finalizar el año.

Además, la compañía aspira a elevar sus reservas en 25 millones de barriles con los trabajos de exploración que realiza en el distrito petrolero situado en la Amazonía ecuatoriana.

Madrid también mencionó que marcha adelante el proceso de fusión de Petroamazonas con la otra petrolera estatal del país, Petroecuador, que puede concretarse en este mismo año, como se ha establecido en el respectivo plan.

Esa fusión permitiría mejorar la gestión de la industria petrolera estatal y eliminar la competencia entre las dos empresas públicas, que juntas aportan más del 60 por ciento de la producción de crudo del país, según el Gobierno.