La activista bareiní Zainab al Jawaya, hija del conocido opositor condenado a cadena perpetua Abdulhadi al Jawaya, resultó hoy herida durante una protesta reprimida por la policía en el sur de Manama.

Al Jawaya sufrió una herida en la pierna izquierda y tuvo que ser trasladada al hospital, explicó a Efe el defensor de derechos humanos Sayed Yusef al Mahfdah, testigo del incidente.

"Un policía antidisturbios disparó lo que parece ser un bote de gas lacrimógeno a corta distancia", precisó Al Mahfdah, que agregó que la vida de la activista no corre peligro.

Varios manifestantes resultaron también heridos cuando la policía trató de dispersar la marcha y disparó a la multitud sin previo aviso.

La mayoría de los participantes en la protesta optaron por recibir un tratamiento de primeros auxilios y evitar los hospitales por temor a ser arrestados por las autoridades.

Este incidente se produce horas después de que el destacado activista Nabil Rajab fuera liberado después de pasar tres semanas detenido por insultar a las autoridades en la red social Twitter, unas acusaciones que le mantuvieron anteriormente en prisión.

Zeinab al Jawaya, de 29 años, ha sido arrestada en varias ocasiones y fue condenada el pasado 24 de mayo a un mes de prisión por obstrucción al tráfico e insultos a un agente de la autoridad.

Su padre, que estuvo en huelga de hambre durante más de cien días, fue condenado a cadena perpetua por un tribunal militar en junio de 2011 por conspirar para derrocar el régimen, aunque la justicia ordenó que volviera a ser procesado, en esta ocasión por una corte civil.

La familia Al Jawaya estuvo durante 12 años en el exilio y regresó a Baréin en 1999. Desde entonces, el cabeza de familia ha sido detenido en numerosas ocasiones acusado de intentar derrocar al régimen.

Este pequeño reino de mayoría chií es escenario desde hace más de un año de continuas protestas populares para pedir reformas políticas que han sido reprimidas por la fuerza por la monarquía suní gobernante.

El pasado viernes, las fuerzas de seguridad volvieron a usar la fuerza contra una manifestación opositora, en la que resultaron heridos los líderes del principal grupo de la oposición, el chií Al Wefaq, entre ellos su secretario general, el jeque Ali Salman.

Desde el inicio de las protestas en febrero de 2011, cerca de 90 personas han muerto en el país, según datos de la oposición, que también ha denunciado detenciones indiscriminadas y violaciones flagrantes de los derechos humanos.