El ex presidente Alvaro Uribe y el propio comandante de la policía exhortaron el miércoles a un general en retiro que esa institución a que se presente a las autoridades estadounidenses y evite así el trámite de extradición por delitos relacionados con narcotráfico.

La Fiscalía colombiana dijo a la AP en la jornada que aún no hay una orden de captura con fines de extradición en contra del ex oficial Mauricio Santoyo, cuyo paradero se desconoce.

"Gral Santoyo debe presentarse al juez y evitar a Colombia penoso incidente de extraditar un General de la República", escribió el ex gobernante (2002-2010) en su cuenta de Twitter.

Uribe ha negado haber conocido cualquier posible ilegalidad cometida por Santoyo, que fue su jefe de seguridad entre 2002 y 2006. Los críticos del ex gobernante dudan de sus palabras.

El director de la Policía Nacional, general José Roberto León Riaño, también pidió a Santoyo que se sometiera a la justicia norteamericana.

"Sea esta la oportunidad para...(hacerle) un llamado al general Santoyo para que se presente ante las autoridades" de Estados Unidos, dijo León, en declaraciones a la prensa.

Señaló que aún ninguna autoridad le ha notificado de una eventual orden de captura contra Santoyo.

El oficial retirado habría recibido sobornos a cambio de dar información de inteligencia a las principales bandas del narcotráfico en Colombia sobre las indagaciones de autoridades estadounidenses, británicas y colombianas, según una acusación formal de un jurado investigador de una corte federal de Alexandria, en Virginia, conocida el 18 de junio pasado.

Tras conocerse la acusación, Santoyo negó en un comunicado a medios locales de prensa haber cometido cualquier ilegalidad.

Según las autoridades estadounidenses, Santoyo se habría aliado con la llamada "Oficina de Envigado", una organización criminal dedicada al narcotráfico y al sicariato cerca a la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia y a unos 250 kilómetros al noroeste de Bogotá.

La "Oficina de Envigado" surgió en la época del narcotraficante y fundador del cartel de Medellín, Pablo Escobar, quien fue abatido por la Policía en esa ciudad en diciembre de 1993.

Santoyo también habría facilitado que policías corruptos dieran apoyo a los paramilitares.

Además, ha sido señalado de haber entregado información de inteligencia recolectada por el gobierno que fue usada por esas bandas para identificar personas que luego fueron asesinadas.

Si Santoyo es arrestado en Colombia, su extradición a Estados Unidos demorará por lo menos un año hasta tanto la Corte Suprema de Justicia dé o no su visto bueno, un trámite que dispone la ley colombiana.