Impedir que el presidente venezolano, Hugo Chávez, conocido por su locuacidad, hable más de tres minutos en favor de su candidatura por radio y televisión, no es una tarea fácil, pero es exactamente lo que el opositor Henrique Capriles exige de las autoridades electorales.

Capriles criticó el martes a su adversario por intentar sacar ventaja política de esas emisiones antes de los comicios presidenciales del 7 de octubre y exigió la intervención de Consejo Nacional Electoral (CNE).

La directiva del CNE aprobó una norma para regular la propaganda electoral en radio y televisión que limita a tres minutos diarios, no acumulables, la difusión de mensajes para promover a los candidatos presidenciales.

Sin embargo, no queda claro si las nuevas reglas efectivamente limitan el uso frecuente de Chávez de las "cadenas", que obligan a todas las televisoras y radios locales a interrumpir sus programas y transmitir los discursos del mandatario en los que resalta su gestión y suele descalificar a los opositores.

La normativa entra en vigor el domingo, cuando la campaña presidencial comienza oficialmente.

"Estamos exigiendo que a partir del domingo, no haya mas cadenas", dijo Capriles en una conferencia de prensa en Caracas.

Chávez ha estado haciendo uso frecuente de "cadenas" en las últimas semanas, hablando en la radio y la televisión durante varias horas un par de veces a la semana.

Durante los discursos que a menudo duran más de dos horas, advierte a los venezolanos que Capriles, de salir victorioso en los comicios, eliminará los programas sociales conocidos como "misiones", que activó su gobierno para combatir la pobreza, a la par que exalta los planes de su gobierno para resolver los acuciantes problemas nacionales que van desde la violencia criminal a la galopante inflación.

"Que el otro candidato haga su campaña por televisión, pero sin usar cadenas", acotó Capriles en alusión al gobernante.

En el año pasado, Chávez fue sometido a dos intervenciones quirúrgicas en la que le extrajeron tumores de su región pélvica, la más recientemente de ellas en febrero.

Después de sus tratamientos contra el cáncer, Chávez ha aparecido en público con menos frecuencia de lo que solía, un cambio dramático para un líder que ha estado físicamente activo durante gran parte de sus más de 13 años de mandato.

Por el contrario, Capriles ha pasado los últimos meses viajando por el país para sumar apoyo a su candidatura.

"Aquí hay un contraste, un candidato que va casa por casa y otro que no va, uno que hace campaña en la calle y otro a través de la televisión", destacó Capriles.

El líder opositor ha condenado en repetidas ocasiones a Chávez por insultarlo por los medios de radio y televisión y prometió no cambiar su estilo de no confrontación.

Capriles representa un agudo contraste con el lenguaje del presidente, quien ha llamado a su rival "cochino" y suele referirse a él como "el majunche", un adjetivo que los venezolanos usan para describir algo de mala calidad, deslucido o mediocre.

"Mi campaña va a ser de respeto", dijo Capriles. "No creo en las descalificaciones".