La pena contra un mercenario israelí que en los años 80 entrenó en Colombia grupos paramilitares prescribió o expiró, informó el martes su abogado, quien además aseguró que en las próximas horas pedirá que su cliente sea borrado de los archivos de la Interpol.

Flavio Amador Cortés, abogado del ex oficial israelí Yair Klein, explicó telefónicamente que la pena por el delito de "instrucción y entrenamiento en tácticas, técnicas o procedimientos militares o terroristas" contra su cliente, a 10 años y ocho meses de cárcel, impuesta el 10 de octubre de 2001, prescribió el pasado 10 junio, es decir transcurrido igual período de la sentencia.

"A nivel Interpol tienen que revocarle esa orden de captura (a Klein pendiente por la condena en Colombia) por esos hechos", agregó Cortés.

En escritos presentados ante un juzgado penal de la ciudad de Manizales y ante un tribunal de esa misma ciudad del departamento de Caldas y a 165 kilómetros al noroeste de Bogotá, en los que el abogado pedía la prescripción de la pena para Klein, ambas instancias judiciales le respondieron a Cortés que la petición la debería formular a partir del 10 de junio de este año y no antes, según copias de las solicitudes obtenidas por la AP.

El jurista Jesús Albeiro Yepes explicó telefónicamente que la pena prescribe desde el momento en que la sentencia condenatoria quedó en firme, en el caso de Klein el 10 de octubre de 2001, hasta que se cumpla su totalidad sin que se haga efectiva la captura.

Las leyes colombianas, tanto como otras de América Latina y el mundo, contemplan ese caducidad de la pena, una decisión que pueda apelarse ante un tribunal superior por parte de alguien que se considere víctima del procesado, dijo telefónicamente Andrés Abel Rodríguez, profesor de derecho de la Universidad Nacional, en Bogotá.

Ni el gobierno del presidente Juan Manuel Santos ni la Fiscalía General comentaron de inmediato el caso.

En 2001, Klein fue sentenciado en ausencia por el tribunal de Manizales por su papel, en la década de 1980, en el entrenamiento de escuadrones paramilitares, acusados en Colombia del asesinato de miles de personas.

En agosto de 2007 Klein fue detenido en un aeropuerto de Moscú debido al pedido de extradición de Bogotá.

Pero Klein abandonó en noviembre del 2010 la prisión de Moscú luego que las autoridades rusas denegaran extraditarlo a Colombia.

Rusia liberó a Klein porque la Corte Europea de Derechos Humanos recomendó en abril de 2010 que no fuera extraditado a Colombia porque temía que no recibiera un juicio justo, afirmación que Colombia niega.

Desde Israel tanto Klein como sus abogados han dicho que en Colombia carecen de garantías y que la vida del ex oficial correría peligro.

Colombia no tiene un convenio de extradición vigente con Israel, según ha dicho el gobierno.

Klein niega haber trabajado con los cárteles de la cocaína y ha asegurado que sólo entrenó a los paramilitares en "tácticas defensivas".