El incendio forestal que está asolando el norte del estado de Colorado (EE.UU.) desde hace dos semanas ya ha destruido 248 viviendas y ha quemado hasta el momento más de 33.670 hectáreas, informó hoy el diario local The Denver Post.

Según las autoridades, es el que más casas ha destruido en la historia del estado, cuyas características climáticas lo hacen propenso a sufrir incendios.

El incendio, que comenzó el 9 de junio, ha requerido hasta el momento el trabajo de más de 1.900 bomberos y un gasto en las labores de extinción de casi 30 millones de dólares.

Un total de ocho fuegos se encuentran activos, lo que supone la peor temporada de incendios forestales de la última década.

Un incendio cerca de Colorado Springs se desencadenó el pasado sábado y su crecimiento fuera de control arrasó más de 300 hectáreas en la madrugada del domingo, lo que provocó la evacuación de más de 11.000 habitantes y un número desconocido de turistas.

Las autoridades informaron que ya se ha permitido regresar a sus casas a unos 5.000 personas.

También el sábado, un incendio destruyó 22 casas y dos edificios en las cercanías de Estes Park, donde muchos visitantes se alojan para visitar el Parque Nacional de Rocky Mountain.

A finales de mayo un incendio en el Bosque Nacional Gila de Nuevo México consumió al menos 77.000 hectáreas, lo que lo convirtió en el mayor de la historia del estado.

Según los expertos, la combinación de sequía y baja humedad, el cambio climático y los cambios en el uso de la tierra provocará, probablemente, una serie de incendios similares en los estados del oeste de EE.UU. durante esta temporada.