El Banco de Pagos Internacionales (BPI) observa que "el crédito ha crecido con fuerza en varias de las principales economías de mercado emergentes en los últimos años" e insta a los gobiernos a estar alerta.

Por ejemplo, el crédito aumentó en China casi un 20 % anual en términos reales durante los tres últimos años, aunque este ritmo se ha ralentizado recientemente, según se desprende del informe anual de la citada entidad, en el que analiza la situación del sistema financiero global.

"En Turquía, Argentina, Indonesia y Brasil, el volumen de crédito también ha crecido más que el producto interior bruto (PIB) e incluso se ha acelerado en los últimos tres años", agrega el estudio.

Asimismo subraya que "aunque en promedio la deuda de los mercados emergentes se ha mantenido relativamente estable como proporción del PIB, los gobiernos deberían estar alerta".

"En muchos casos el auge del crédito y del precio de los activos ha ocultado la debilidad de los cimientos de las cuentas públicas, de manera muy parecida a lo que ocurrió en las economías avanzadas antes de la crisis financiera", explica.

En este sentido, el banco central de los bancos centrales, con sede en la ciudad suiza de Basilea, argumenta que "si los indicios recientes de desaceleración persistieran, podría ensombrecerse rápidamente el horizonte fiscal de las economías de mercado emergentes".

Los precios de los activos también parecen ser cada vez más excesivos en muchas economías emergentes y en algunos importantes mercados locales de Brasil, los precios inmobiliarios casi se han duplicado desde el inicio de la crisis "subprime".

"La revalorización de activos inmobiliarios en China es aún más pronunciada y los precios del suelo en Pekín y Shangai casi se han quintuplicado desde 2004", advierte el BPI.

En todos estos mercados emergentes, la acumulación de desequilibrios parece concentrarse fundamentalmente en ciertas regiones o segmentos del mercado (por ejemplo, en las viviendas de lujo en China).

Aun así, esto no significa necesariamente que un eventual desplome vaya a ser menos lesivo para el sistema financiero siempre que las hipotecas también se concentren en estas zonas.

La proporción del PIB que las familias y empresas de Brasil, China, la India y Turquía están destinando al servicio de su deuda supera o ronda sus cotas más altas desde finales de los años 90.

Este indicador podría elevarse aún más si las tasas de interés subieran desde sus bajos niveles actuales.

Las economías de mercado emergentes no son las únicas que muestran elevados cocientes del servicio de la deuda.

"En los casos de Francia, Italia y Noruega, nuestras medidas se sitúan en los niveles más altos de los últimos 30 años, o próximas a ellos", dice el informe.

La recuperación a dos velocidades genera considerables desequilibrios por cuenta corriente potencialmente desestabilizadores y flujos brutos de capital volátiles.

El auge de las exportaciones en muchos mercados emergentes ha desincentivado el desarrollo de fuentes internas de crecimiento más duraderas, aumentando así la vulnerabilidad de estos países a medida que decae el crecimiento, dice el BPI sin citar países concretos.

"Como demuestra la evolución económica durante el pasado año, aún no se ha conseguido una recuperación autosostenible en las economías avanzadas ni el reequilibrio del crecimiento mundial", según el BPI.

Los países que están creciendo con rapidez se enfrentan al problema de reconocer y reaccionar ante la aparición de auges financieros y, en muchos casos, también al reto de dejar de depender de las exportaciones y ampliar su crecimiento interior.

Las economías de mercado emergentes presentan una situación fiscal mucho mejor que las economías avanzadas.

Los gobiernos de numerosas economías de mercado emergentes se enfrentan a fuertes aumentos del gasto público en pensiones y en salud (un promedio de 7,0 puntos porcentuales del PIB entre 2010 y 2050).