El papa Benedicto XVI convocó el sábado a un encuentro especial de cardenales para que le aconsejen sobre cómo tratar el escándalo de los documentos del Vaticano filtrados, en otro indicio del daño que el caso le ha hecho a la confianza en el gobierno de la Santa Sede.

Por otra parte, el Vaticano convocó al corresponsal de la cadena Fox News en Roma para que le ayude a mejorar su estrategia de comunicaciones mientras intenta sobrellevar uno de los escándalos más graves de las últimas décadas, según se enteró The Associated Press.

Benedicto XVI ya tenía previsto asistir por la mañana a una reunión habitual de los titulares de las oficinas del Vaticano. La oficina de prensa del Vaticano dijo que el pontífice decidió un segundo encuentro el mismo día con otros cardenales para tratar de "restaurar el clima de serenidad y confianza" en la Iglesia católica.

El Vaticano informó que en los próximos días Benedicto XVI se reunirá con otros cardenales congregados el viernes en Roma para un festival religioso, a fin de "continuar el diálogo con las personas que comparten con él la responsabilidad de la gobernanza eclesiástica".

Las autoridades vaticanos se han esforzado por contener el daño por la filtración de cientos de documentos del Vaticano que expusieron a la luz pública hechos de corrupción, disputas políticas internas y luchas de poder en los más altos niveles de la Iglesia Católica.

En tanto, Greg Burke será asesor de comunicaciones para la Secretaría de Estado del Vaticano, dijeron a la AP fuentes allegadas al acuerdo.

El portavoz del Vaticano, reverendo Federico Lombardi, confirmó el hecho y dijo que la tarea de Burke será ayudar a integrar el manejo de los asuntos de comunicación dentro del principal órgano de gobierno del Vaticano, la Secretaría de Estado, y ayudar a manejar las relaciones entre la oficina de prensa de la Santa Sede y otras oficinas de comunicación del Vaticano.

Burke, quien dijo que no haría declaraciones, es miembro de la prelatura conservadora Opus Dei y fue corresponsal de la revista Time.

El Vaticano se ha visto aquejado por errores de comunicación desde que fue elegido el papa Benedicto XVI y actualmente lidia con este escándalo por filtración de documentos internos.

El mayordomo papal, Paolo Gabriele, está detenido en el Vaticano bajo la acusación de robo agravado debido a que documentos del mismo pontífice fueron encontrados en su apartamento en la Ciudad del Vaticano.

El Vaticano lleva a cabo una investigación penal dirigida por sus gendarmes y otra encabezada por una comisión de tres cardenales para llegar al fondo del problema. Esta comisión le comunicó el pasado fin de semana a Benedicto XVI detalles sobre algunas de las dos docenas de personas que ha interrogado.

Las citas del sábado vuelven a mostrar la seriedad que el pontífice otorga al caso, y también el daño causado a la confianza que supuestamente es la base del gobierno vaticano.

El Vaticano dijo en un comunicado que la reunión regular con los jefes de departamento para coordinar el trabajo gubernamental era "hoy en día particularmente importante y urgente para mostrar un testigo eficaz de la unión de espíritu que anima a la Curia".

Hace dos años, la fiscalía italiana comenzó a investigar transacciones inmobiliarias y otros asuntos del cardenal de Nápoles, un prelado italiano que algunas vez dirigió la oficina que financia la labor misionera en terceros países. Las autoridades italianas indagan una presunta red de sobornos y prebendas, incluyendo favores sexuales para empresarios, jerarcas de la Iglesia y funcionarios públicos.