Al menos 114 menores de un total de 142 que residen en un barrio argentino tienen agroquímicos en su organismo, según un informe difundido en un juicio que se lleva adelante en el país contra dos productores agrarios y un piloto por la contaminación causada por fumigaciones en campos de la zona.

Los resultados del estudio fueron confirmados durante el juicio por una de las médicas del centro asistencial del barrio Ituzaingó Anexo, en la provincia argentina de Córdoba, dijeron hoy portavoces vinculadas al proceso judicial.

"El 80 por ciento de los chicos de hasta 14 años del barrio tienen hasta seis agroquímicos en sangre por las fumigaciones que se hicieron en los últimos años en los campos vecinos al barrio", explicó a Efe Sofía Gatica, fundadora de la organización Madres de Ituzaingó, que lucha contra la contaminación en esta zona de la provincia.

El estudio entre los menores se desarrolló entre 2010 y 2011 en el marco de un plan del Gobierno argentino para determinar la situación sanitaria del barrio a raíz de las denuncias de los vecinos.

"Detectamos en los últimos años 300 casos de cáncer en la zona del barrio, además de enfermedades respiratorias y malformaciones de riñón e intestinos, entre otras, en los nacimientos", añadió Gatica, una de las testigos que declaró en el juicio que comenzó el pasado 9 de junio en Córdoba.

Según declaró en el juicio la médica Inés Flamini, el estudio contempló el análisis de menores en buen estado de salud y se examinó si tenían plomo, cromo, arsénico y plaguicidas, entre otros elementos.

"La presencia de agroquímicos en sangre puede tener consecuencias muy perjudiciales para la salud de los chicos", advirtió Gatica, quien recientemente obtuvo el premio estadounidense Goldman, otorgado a referentes en la defensa del medio ambiente.

Las Madres de Ituzaingó aseguran que los plaguicidas endosulfán y glifosato arrojados sobre los campos causaron daños en la salud de la población de esa región.

La Cámara Primera del Crimen de Córdoba lleva adelante el juicio contra los productores de soja Francisco Rafael Parra y Jorge Alberto Gabrielli, imputados como presuntos instigadores de contaminación dolosa agravada, y Edgardo Pancello, piloto de un avión fumigador y acusado de ser el autor material de los daños causados.

Entre los testigos también se encuentra el médico clínico de la zona Eduardo Alberto Molina, quien dijo que "nunca" había visto "tantos pacientes con diabetes e hipotiroidismo como en ese barrio", situado a unos 800 kilómetros al norte de Buenos Aires.

También brindó su testimonio Eulalia Ayllon, otra de las impulsoras de Madres de Ituzaingó, quien afirmó que los jóvenes de la zona "corrían detrás del avión que fumigaba, mientras éste los rociaba con una estela de agroquímicos".

Luego, a los niños, "se les irritaban los ojos y se les secaba la garganta", recordó.