El ingreso del magnate mexicano Carlos Slim a la petrolera YPF con 8,4% de las acciones abre el interrogante sobre si se trata de una mera operación financiera o si tiene una estrategia de largo plazo en la empresa argentina y en el negocio petrolero.

El hombre más rico del mundo y sus familiares adquirieron el martes y miércoles 32,9 millones de acciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) de Clase D, según se informó en la Comisión Nacional de Valores de Estados Unidos.

La llegada de Slim a la mayor petrolera de Argentina tuvo lugar dos meses después de que el gobierno de la presidenta Cristina Fernández decidiera expropiar a Repsol 51% de su participación en la compañía alegando que el grupo español no realizaba las inversiones suficientes para aumentar la producción de hidrocarburos.

El paso dado por el magnate mexicano fue valorado positivamente por Fernández. La presidenta destacó la "buena noticia de que Carlos Slim ha comprado el 8% de YPF", en una reunión con empresarios de Estados Unidos en la sede del Consejo de las Américas en Nueva York.

Sin embargo, la portavoz de Slim, Concepción Rivera, dijo el viernes a The Associated Press que no hubo una compra en sí. En lugar de eso, el banco Inbursa del empresario "convirtió obligaciones de deuda en acciones, como se estipulaba en un contrato de préstamo hecho por un grupo de bancos con la compañía argentina años atrás".

Cuando el préstamo expiró sin que fuera devuelto "las acciones fueron la garantía para el préstamo", dijo Rivera. Si Slim va a mantener esta participación "es algo que veremos en un futuro", agregó.

Respecto a la recuperación de la compañía petrolera, la presidenta señaló en tanto que el gobierno ha "elegido el camino más difícil...Podríamos haber hecho una nacionalización, una estatización del 100% de la empresa. Esto nos hubiera bajado de la bolsa de Nueva York y de la de Argentina".

Afirmó además que la expropiación de 51% de las acciones "nos obliga a controles societarios muy importantes por parte de la CNV (Comisión Nacional de Valores) de nuestro país y de la SEC (Comisión Nacional de Valores) de Estados Unidos".

Al evaluar la operación, Daniel Montamat, ex secretario de Energía y ex presidente de YPF, afirmó a la AP que Slim puso "unas poquitas fichas en la petrolera" y "puede recuperar (capital) en algún tiempo sin correr demasiados riesgos" ya que si hoy mismo quisiera vender lo adquirido obtendría ganancias.

Las acciones de YPF que cotizan en la Bolsa de Valores de Nueva York subieron 11,6% en la mañana del viernes a 11,66 dólares. Esos papeles habían bajado a 10,13 dólares desde los 46,60 dólares de precio máximo en un año desde que el gobierno argentino expropió en abril 51% de las acciones que Repsol tenía en la compañía.

Al opinar sobre si Slim intentará ampliar su participación en un futuro, Montamat dijo que el Estado argentino se comprometió "a mantener esa masa critica del 51% en YPF... el Estado no puede dejar de controlar".

"Por eso creo que Slim no tiene una apuesta estratégica a largo plazo", afirmó el economista.

Montamat sostuvo que Slim se haría con más participación de YPF "si ve que le conviene porque las acciones se revalúan... pero eso depende de la política energética que lleve a cabo Argentina". Al respecto dijo que es necesario que haya señales sobre una actualización de los precios en el sector, reglas claras y "sobre todo planes de largo plazo".

El precio de las acciones de YPF ha caído 59% en lo que va de 2012.

Marcelo Olguin, economista jefe de la consultora privada Grupo SBS con sede en Buenos Aires, dijo en tanto a AP que Slim "ha dado muestras de entrar en compañías para lograr el control accionario y a partir de ahí expandir sus operaciones y quizá esta operación es un vuelco en su estrategia tradicional".

Sin embargo, aclaró, "no veo al Estado argentino dejando su participación accionaria" de 51%.

"Es positivo que al capital accionario se incorpore un empresario como Slim, exitoso y muy respetado en el mundo de los negocios", señaló Olguin. "Le sirve a YPF para seguir atrayendo a petroleras para sus operaciones", añadió.

Slim tiene negocios en Argentina con la compañía de telefonía móvil Claro. América Movil, dueña de Claro, anunció el viernes que compró un 5% de participación en Telekom Austria y que comprará un 16% adicional una vez que las autoridades que regulan el negocio aprueben la operación.

El presidente de YPF, Miguel Galuccio, dijo que "la incorporación del empresario mexicano al paquete accionario de la empresa es una clara señal al mercado financiero internacional" y que es muy importante el aporte de Slim "porque es un conocedor y protagonista del mercado petrolero internacional. También es una gran muestra de confianza en la Argentina y en el nuevo proyecto de la compañía".

Slim cerró la operación para entrar en YPF con un grupo de bancos como el Credit Suisse, Itaú, BNP Paribas y Goldman Sachs que había prestado dinero al argentino Grupo Petersen para adquirir acciones de YPF en 2008 y 2011.

Sin embargo, tras la expropiación de la compañía el Grupo Petersen no pagó el dinero adeudado y parte de sus acciones pasaron a manos de las entidades financieras. Otras acciones pasaron a Repsol, que también había sido acreedor de dicho grupo argentino, lo que determinó que en la actualidad tenga una participación en la empresa de 12,4%.

YPF necesita una inyección de fondos para desarrollar reservas potenciales de petróleo y gas no convencionales en el yacimiento de Vaca Muerta, en la provincia patagónica de Neuquén, consideradas unas de las mayores en el mundo.

Las necesidades de inversión, según YPF, son de 3.500 millones de dólares en 2012 y 7.000 millones anuales en los cuatro años siguientes.

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El periodista de The Associated Press en Ciudad de México Mark Stevenson contribuyó con esta nota.