Una veintena de líderes republicanos del Senado de EE.UU. pidió hoy que un fiscal independiente, y no los designados por el Departamento de Justicia, lidere las investigaciones sobre la filtración de datos secretos sobre seguridad nacional.

El senador republicano por Arizona John McCain presentó hoy una resolución a favor de que se designe a un fiscal independiente, sin vínculos o control del Departamento de Justicia, para que investigue las recientes filtraciones de datos secretos relacionados con "planes, programas y operaciones" militares y de inteligencia.

Ese fiscal independiente "debería investigar cualquier divulgación no autorizada de información secreta y altamente sensible... y enjuiciar a los responsables" de filtrar esos datos, reza el texto de la resolución.

Además, el Ejecutivo debe evaluar si esas filtraciones "dañaron la seguridad nacional de Estados Unidos, y cómo se pueden mitigar esos daños", agrega el documento, respaldado por otros 18 senadores republicanos.

McCain presentó su resolución en el Senado en paralelo a una audiencia del Comité Judicial de la Cámara alta en la que el fiscal general de EE.UU., Eric Holder, defendió su designación de dos fiscales para que lideren las investigaciones y la integridad de su agencia.

Varios de los republicanos en el Comité Judicial, entre ellos Chuck Grassley, de Iowa, y Jeff Sessions, de Alabama, también respaldaron la designación de un fiscal independiente.

Sessions incluso sugirió que el propio Holder, o su "número dos" en el Departamento de Justicia, James Cole, pudieron haber sido la fuente de las filtraciones de secretos.

Esos datos secretos incluirían información sobre la participación de EE.UU. en ataques cibernéticos contra el programa nuclear de Irán, además de un plan de la red terrorista Al Qaeda para colocar artefactos explosivos en un vuelo con rumbo a este país.

El viernes pasado, Holder designó a los fiscales Ronald C. Machen Jr. y Rod J. Rosenstein -dos cargos políticos- para que lideren las investigaciones criminales sobre la divulgación no autorizada de información secreta.

Tanto la semana pasada como en la audiencia de hoy, Holder expresó consternación por el daño que puede causar la divulgación no autorizada de datos clasificados y reiteró que ésta "no será tolerada".

Preguntado sobre si el Departamento de Justicia es capaz de realizar una investigación "no partidista", Holder enfatizó: "Podemos hacerlo con las personas que hemos asignado".

Holder reiteró hoy que los dos fiscales tendrían autoridad para realizar consultas con miembros de la comunidad de inteligencia y con los poderes Ejecutivo y Legislativo.

La Casa Blanca ha dicho que la Administración Obama tiene "cero tolerancia" con este tipo de filtraciones y dispone de mecanismos para castigar a los responsables de esas divulgaciones no autorizadas.