Brasil está celebrando el martes su propia versión del Día de San Valentín; y en Sao Paulo eso significa flores, chocolates y cenas a la luz de las velas, rodeados de policías.

Sao Paulo ha sufrido una racha de atracos a mano armada en restaurantes prestigiosos en barrios acaudalados, donde los comensales son robados en conjunto. Se han registrado al menos 18 de esos asaltos este año en las áreas más ricas de la ciudad.

Han ocurrido en algunos de los establecimientos más conocidos, incluido Carlota, un restaurante favorito del ex presidente Henrique Cardoso.

Un grupo de propietarios de restaurantes se reunieron con el gobernador del estado de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, para pedirle que aumentara la vigilancia el martes ya que quieren evitar que hombres armados se aparezcan en establecimientos llenos de comensales locamente enamorados.

El resultado: Aproximadamente 400 policías están patrullando en las cercanías de restaurantes elegantes para mantener a raya a los bandidos.