Siria negó el jueves como "absolutamente infundadas" las afirmaciones de grupos de oposición acerca de una nueva masacre en la provincia central de Hama en la que fuerzas del gobierno presuntamente mataron a decenas de personas, entre ellas mujeres y niños.

El número exacto de muertos y las circunstancias de los asesinatos durante la noche en Mazraat al-Qubair, en las afueras de Hama, eran imposibles de confirmar, pero la violencia reforzará la creciente convicción de que un plan de paz negociado por el enviado internacional, Kofi Annan, se cae a pedazos a medida que el país se encamina hacia la guerra civil.

La violencia se produce poco después de una horrenda masacre a finales de mayo en Houla, un grupo de aldeas en la provincia central de Homs, que dejó más de 100 muertos, entre ellos muchos niños y mujeres muertos a tiros en sus hogares. Investigadores de la ONU culparon a hombres armados a favor del gobierno de al menos algunos de los asesinatos, pero el régimen sirio negó toda responsabilidad y culpó a los rebeldes de las muertes. La masacre de Houla provocó la indignación internacional y la expulsión coordinada de los diplomáticos sirios de las capitales del mundo.

Siria dijo el jueves que "un grupo terrorista armado cometió un crimen atroz" en Mazraat al-Qubair, al matar a nueve mujeres y niños. Un comunicado del gobierno publicado en la estatal agencia de noticias SANA dijo que después del crimen, los residentes instaron a las autoridades sirias en Hama a intervenir para protegerlos, y agregó que las autoridades competentes se dirigieron a la granja y tomaron por asalto un escondite del grupo y se enfrentaron con sus miembros.

Los enfrentamientos causaron la muerte de todos los miembros del grupo. Dos agentes de seguridad murieron y otros cinco resultaron heridos, dijo el comunicado.

Más temprano, el Observatorio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo que "docenas" fueron asesinados durante la noche en Mazraat al-Qubair. Pero el grupo, que se basa en información recibida a través de activistas desde el lugar, aún está documentando los nombres.

El grupo Comités de Coordinación Local dio una cifra más alta de muertos, señalando que más de 78 personas fueron asesinadas, entre ellas mujeres y niños.

Señaló que los milicianos pro gobiernistas conocidos como "shabiha" primero dispararon proyectiles al área agrícola y a continuación ingresaron al lugar y mataron a los residentes. Indicó que algunos murieron acuchillados mientras que otros cadáveres han sido quemados.