Henrique Capriles, gobernador del estado central de Miranda, se separó el miércoles de su cargo para arrancar formalmente su carrera como candidato presidencial de la oposición que busca vencer al mandatario Hugo Chávez, que es favorito para continuar en el poder, según las principales encuestas.

En medio de la creciente expectativa generada por la prolongada convalecencia de Chávez tras la recaída del cáncer que tuvo en febrero pasado, Capriles formalizó su retiro de la gobernación para dedicarse a tiempo completo a la candidatura presidencial.

"Esta separación de hoy es para una causa mayor. Esta separación de hoy tiene un nombre: Venezuela", dijo Capriles en un discurso que ofreció en un estadio capitalino donde dejó encargada de la gobernación a la secretaria de gobierno, Adriana D'Elia.

Ante varios centenares de seguidores y empleados de la gobernación el candidato, de 39 años, se despidió de su cargo y les pidió a sus simpatizantes ayuda para que "Venezuela encuentre su camino".

"Vengo a decirles con el corazón pequeñito: le cumplí a Miranda y tanto el pueblo de Miranda como Venezuela me hará el próximo presidente y le cumpliré a Venezuela", dijo Capriles ante una multitud que estalló en aplausos y vivas mientras voceaba "se ve, se siente, Capriles presidente".

"Venezuela quiere encontrarse", indicó el candidato al asegurar que de ser electo en los comicios presidenciales del 7 de octubre una de sus prioridades como mandatario será lograr que los venezolanos dejen a un lado la intensa polarización y vuelvan a unirse.

"En el caminar por Miranda yo le decía a la gente, 'nosotros vamos a derrotar la oscuridad, la corrupción, la manipulación el chantaje, la franela del color', y la derrotamos", agregó.

Capriles se abstuvo de mencionar en su discurso el nombre de Chávez. En tácita alusión al mandatario dijo que "llegué a este Estado a trabajar con todos. No creo en los insultos, no creo en la descalificación, ni en la división".

A manera de broma, el joven político dijo que lo único que no cumplió en su gestión de tres años frente a la gobernación de Miranda fue que no pudo tener "la esposa y los hijos; pero las cumplo en Miraflores (palacio de gobierno)".

"Contamos con él con los pies firmes en la tierra para mañana sacar al país adelante, que es lo que queremos", dijo José Palma, un desempleado de 60 años, al celebrar la candidatura de Capriles desde una de las escalinatas del estadio deportivo donde se realizó el acto político.

"Nosotros hemos visto pura demagogia, puro hablar y hablar, y nosotros queremos hechos. Estamos cansado de que hablen y de que nos prometan cosas que no van hacer", señaló Jusmeiby Sojo, una empleada de la alcaldía del municipio capitalino de Sucre.

"En trece años Chávez no ha demostrado lo que iba hacer. Para que más tiempo", acotó Sojo, de 33 años.

En medio de la incipiente campaña electoral han sido difundido un cúmulo de encuestas, algunas promocionadas por el gobierno, que le dan a Chávez una ventaja de alrededor de 20 puntos porcentuales sobre su rival, mientras otros estudios hablan de que el mandatario superaría al opositor solo por unos cinco puntos.

El analista político Ricardo Ríos afirmó que aunque Capriles se encuentra abajo en las encuestas, su candidatura tiene "posibilidades de expansión" frente a Chávez.

"La vitalidad que le está poniendo la oposición a la campaña contra la inamovilidad total que va a presentar el candidato (del gobierno) poco a poco va ir mermando esa certeza alrededor de Chávez", dijo Ríos al asegurar que los problemas de salud del mandatario podrían comenzar afectarle en su carrera por una tercera reelección.

"Vamos a una confrontación electoral que promete ser ruda", dijo Ríos a la AP, vía telefónica, al plantear que alto número de indecisos de más de 20% que muestran las encuestas puede cambiar los resultados en el último momento.

"Vamos a un final de fotografía. Vamos a un final muy cerrado", acotó.

Durante casi un año de la enfermedad la popularidad y la intención de voto a favor de Chávez no ha sufrido mayor impacto y se ha mantenido por encima de Capriles.

Después de la recaída que sufrió en febrero pasado cuando le detectaron un segundo tumor canceroso en la región pélvica, Chávez, de 57 años, redujo de forma considerable sus apariciones públicas para someterse a un tratamiento de radioterapia en La Habana.

Al retornar al país el 11 mayo, se sometió a un reposo y limitó sus apariciones ante los medios. No fue hasta el pasado 2 de junio cuando se le vio de pie en el palacio de gobierno cuando recibió al viceprimer ministro bielorruso, Vladimir Shemashko.

Tras varias semanas de incertidumbre el jefe del comando de campaña oficialista, Jorge Rodríguez, anunció el miércoles que Chávez acudirá en persona el 11 de junio al Consejo Nacional Electoral (CNE) para inscribir su candidatura.

La oposición convocó para el 10 de junio a una marcha en la capital para acompañar a Capriles en la inscripción de su candidatura, en lo que será la primera gran medición de fuerza que realizarán los grupos adversos al gobierno de cara a la campaña electoral que se inicia formalmente en julio.

Capriles fue elegido en febrero pasado como candidato presidencial de la oposición en unas elecciones primarias en las que ganó por abrumadora mayoría.