La muerte del cardenal Rodolfo Quezada Toruño, uno de los artífices de la paz que puso fin al conflicto armado en Guatemala en 1996 y también un incansable defensor de los pobres, causó consternación entre la comunidad de fieles y en líderes políticos y sociales de este país centroamericano.

Quezada Toruño, nacido el 8 de marzo de 1932 en ciudad de Guatemala, falleció hoy en el hospital privado Hermano Pedro, en el sur de la capital, por una obstrucción intestinal debida a un cáncer.

Los restos del prelado serán trasladados hoy mismo a la Catedral Metropolitana, en el centro histórico de la ciudad, para sus honras fúnebres, explicó a Efe René Hernández, su administrador.

En la catedral, donde hoy doblan las campanas por su muerte, y en la sede del arzobispado se han colocado grandes lazos negros y la bandera del Vaticano a media asta en señal de luto.

El director de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (Odha), Nery Rodenas, dijo a los periodistas que los restos de Quezada Toruño serán inhumados el próximo miércoles en una de las criptas de la Catedral.

Además de miles de feligreses que lloran su muerte, líderes políticos y sociales han expresado su consternación por el fallecimiento del cardenal, que dejó huella como un gran conciliador nacional y un defensor de la clase más desposeída de Guatemala.

"Lamento la muerte del cardenal Rodolfo Quezada Toruño, mi más sentido pésame a sus familiares y creyentes", escribió en su cuenta de la red social Twitter el presidente de Guatemala, el general retirado Otto Pérez Molina.

La premio Nobel de la Paz de 1992, la líder indígena guatemalteca Rigoberta Menchú, calificó de "una gran pérdida para el país" la muerte de Quezada.

Menchú recordó el valioso papel que jugó el cardenal como mediador del diálogo entre el gobierno y la entonces guerrilla que concluyó con la firma de los Acuerdos de Paz que en 1996 pusieron fin a un conflicto interno de 36 años, que dejó unas 250.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos.

Quezada Toruño "dejó un vacío en la historia de Guatemala" porque "fue una pieza clave en el proceso de paz", destacó por su lado, el portavoz de la Comisión Internacional Contra la Impunidad (Cicig), Diego Álvarez.

El fallecido prelado había dejado el cargo de arzobispo el 2 de octubre de 2010, cuando el Papa Benedicto XVI le aceptó su renuncia y en su lugar fue nombrado Oscar Julio Vián, quien tomó posesión el 4 de diciembre de ese mismo año.

Vián fue notificado de la muerte de Quezada en Milán (Italia) en donde participa en el VII Encuentro sobre la Familia organizado por el Vaticano y retornará a Guatemala mañana para encabezar las honras fúnebres.

Quezada Toruño se ordenó sacerdote el 21 de septiembre de 1956, llegó a ser cardenal el 21 de octubre de 2003 luego de ocupar varios cargos dentro de la Iglesia Católica en Guatemala, entre ellos presidente de la Conferencia Episcopal (1988-1992).

Desde 1987 hasta 1993 fue presidente de la Comisión Nacional de Reconciliación (CNR) que propició el proceso de paz y desde 1993 hasta 1995 fue el mediador del diálogo entre el gobierno y la entonces guerrilla de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).

Quezada Toruño se licenció en Teología en la Universidad de Innsbruck (Austria) y en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, por la que en 1962 se doctoró en Derecho Canónico.

Fue coadjutor en la parroquia del Sagrado Corazón, vicecanciller de la archidiócesis, párroco del santuario de Guadalupe, rector del seminario Conciliar de Santiago en Guatemala y del Seminario Nacional Mayor de la Asunción de su país.

También fue asesor de la Juventud Estudiantil Católica (JEC) y de la Acción Católica Universitaria (ACUR) y el 18 de agosto de 1968 fue designado capellán de Su Santidad.

El 5 de abril de 1972 fue nombrado obispo titular de Gadiaufala y auxiliar de Zacapa y Chiquimula, diócesis de la que el 16 de febrero de 1980 pasó a ser obispo titular.

En 1986 fue nombrado prelado del Santo Cristo de Esquipulas y en 1998 fue nombrado presidente de la Fundación Casa de la Reconciliación.

En 2001 Rodolfo Quezada Toruño fue elegido arzobispo metropolitano y Primado de Guatemala y el 21 de octubre de 2003 fue nombrado cardenal por Juan Pablo II.

Desde 1967 fue miembro de número de la Academia de Geografía e Historia de Guatemala y miembro correspondiente de las Academias de Historia de España, El Salvador, Honduras, Costa Rica, República Dominicana, Argentina, Venezuela y Uruguay.

Oscar René Oliva