Alrededor de mil personas marcharon el domingo hasta un parque de Bogotá donde recientemente una mujer fue violada y que murió cuatro días después por las brutales lesiones sufridas.

La marcha fue convocada para rechazar la violencia contra las mujeres y reclamar por el maltrato contra el género femenino en un país donde el año pasado hubo más de 52.000 casos de violencia de este tipo, según cifras del gobierno nacional.

Los manifestantes, hombres y mujeres, marcharon vistiendo camisetas blancas y empuñando flores del mismo color. El hecho que motivó la movilización fue la muerte de Rosa Elvira Cely, de 35 años, luego de ser violada sexualmente en la madrugada el 24 de mayo en un paraje del Parque Nacional, casi en pleno centro de Bogotá.

La mujer presentaba heridas producidas por arma blanca, golpes en su cabeza y rostro, además de hallarse en sus genitales y órganos internos algunos rastros de material vegetal como madera. Tras permanecer cuatro días en una clínica, Cely murió por causa de una peritonitis debido a sus múltiples lesiones internas.

"Estoy indignada y repudio lo que pasó con Rosa Elvira...quizá con esto (la movilización) ella no resucite, pero queda el precedente para que cosas como estas no se queden impunes", señaló Angélica León, 36 años, una contadora pública que participó de la movilización.

La ex senadora Piedad Córdoba, que tomó parte en la marcha, sostuvo que el estado "está fracasando con los convenios que asumió con relación a la no discriminación, porque cada vez es más grave no sólo el delito de violencia intrafamiliar sino de violencia contra las mujeres en el país".

En la víspera, una jueza de Bogotá legalizó la captura del principal sospecho de haber violado a Cely y ordenó su prisión, mientras la investigación avanza. Fue identificado como Javier Velasco Valenzuela, de 44 años, quien portaba una arma blanca y tenía en su poder un reloj femenino "perteneciente probablemente a la víctima", describió en diálogo telefónico con The Associated Press el director designado de la Policía, general José Roberto León.

Al allanar el domicilio del hombre, "se encontraron unos elementos probatorios que lo vinculan con la violación", los cuales han sido vitales para que la Fiscalía General "le imputara los delitos de homicidio, tortura y acceso carnal violento", detalló León.

Según han declarado familiares y amigos, Velasco era compañero de estudio de Cely en un Colegio de Bogotá, donde ella cursaba décimo grado de bachillerato.

Horas después de la manifestación, un presunto partícipe o cómplice del delito se entregó a las autoridades, según confirmó León. Las autoridades se encontraban en la jornada confirmando si se trataba de Mauricio Ariza, amigo de Velasco.

El abogado de la familia de la víctima, Abelardo De La Espriella, declaró que Velasco "definitivamente representa un peligro para la sociedad". Manifestó a la AP que pedirá para Velasco y para el presunto colaborador una condena no inferior a 50 años de cárcel.

La violación ha recibido el rechazo generalizado de todos los colombianos. El presidente Juan Manuel Santos expresó que "ojalá se pudra (en la cárcel) una persona que es capaz de cometer semejante crimen".