Agentes federales de Estados Unidos pasaron por encima de la valla fronteriza a un niño de 4 años que resultó herido en un accidente automovilístico en México para aplicarle primeros auxilios, informaron autoridades.

El niño estadounidense visitaba a parientes en Jacume, México, una remota villa montañosa aproximadamente a 120 kilómetros (75 millas) al este de San Diego, cuando fue atropellado por un auto el lunes por la noche, dijo el vocero de la Patrulla Fronteriza, Jerry Conlin. El menor tenía problemas para respirar, y tenía sangre y mucosidad en su boca.

Los agentes de la Patrulla Fronteriza colocaron un tubo en la nariz del niño para ayudarle a respirar, dijo Conlin el jueves. El niño, cuyo nombre no fue revelado, fue trasladado a un hospital y se encuentra en condición estable.

"Los agentes creen que el niño la hubiera pasado muy mal de no haber sido atendido con rapidez", dijo Conlin.

El primo del chico, un ciudadano estadounidense de 18 años, también fue ayudado a cruzar por encima de la valla fronteriza para que acompañara al menor.

Los agentes fronterizos suelen prestar atención a lesionados en territorio estadounidense, incluyendo a muchos inmigrantes que sufren golpes de calor o frío después de cruzar la frontera sin autorización legal. Pero es inusual que atiendan a personas que resultaron lesionadas en México.

Agentes de la Patrulla Fronteriza creen que el niño no habría sobrevivido de haber sido llevado al cruce fronterizo más cercano, que se ubica aproximadamente a una hora del lugar, por lo que permitieron que fuera alzado sobre una valla de 2,4 metros (8 pies) hecha de láminas de acero usadas durante la Guerra de Vietnam, dijo Conlin.

Jacumba, California, un caserío pobre de cerca de 500 habitantes y construido en torno a una calle de tres cuadras, se convirtió en un popular camino para los cruces no autorizados luego que una serie de operativos en la década de 1990 en ciudades fronterizas obligó a los migrantes a usar zonas remotas.

Antes de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, los habitantes podían ir y venir con facilidad en la franja fronteriza de Jacume, un pueblo mexicano de casi el mismo tamaño. Ahora deben viajar por tierra por cerca de una hora al oeste rumbo a Tecate.

Una valla erigida con postes de aproximadamente 5,5 metros (18 pies) de altura se construyó hace un par de años. Los agentes de la Patrulla Fronteriza cruzaron al niño sobre una valla más vieja y más corta que permanece en algunas áreas.