El mayor sindicato minero de Bolivia dio el jueves un plazo de 24 horas al gobierno para ordenar el desalojo de una mina de la suiza Glencore tomada por la fuerza por mineros independientes.

Miguel Pérez, secretario ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, rechazó en una conferencia de prensa la toma de la mina Colquiri, a 140 kilómetros al sudeste de La Paz.

"Exigimos al presidente compañero Evo Morales interceder a través de los ministerios de Defensa, Gobierno, Minería y Ministerio Público para restablecer el estado de derecho en la operación minera, con la recuperación del yacimiento y sanciones penales para los autores intelectuales y materiales" de la toma, dijo la Federación en un comunicado.

En tanto, el viceministro del Interior Jorge Pérez anunció que 80 policías fueron enviados a la zona para evitar nuevos choques y disuadir a los invasores, pero que no tienen orden de desalojarlos.

La mina de estaño y zinc arrendada por el Estado a la empresa Sinchy Wayra, filial de Glencore, fue tomada por la fuerza el miércoles por cooperativistas que sorprendieron a los mineros de la empresa. Al menos quince trabajadores resultaron heridos durante el forcejeo, indicó la televisora PAT.

Los mineros independientes, que explotan minerales casi lado a lado de Sinchi Wayra, disputan lugares de explotación dentro de la mina.

Glencore dijo a The Associated Press que por el momento no se pronunciará sobre el conflicto.

En 2006 un choque entre mineros por un yacimiento de estaño en otra mina de la región andina boliviana provocó 16 muertes.

Los buenos precios de los minerales desde hace unos cinco años alientan las disputas. Varias minas permanecen ocupadas por mineros independientes o por comunidades indígenas que buscan sacar provecho de las buenas cotizaciones.