Al menos una persona murió hoy y otras seis resultaron heridas en un ataque con una granada en la localidad keniana de Wajir, en el noreste del país, informó el diario local The Standard.

Según el rotativo keniano, la Policía sospecha que la persona que perdió la vida era la que estaba en posesión de la granada, que explotó antes de que fuera lanzada a la multitud, congregada en un recinto de visionado de películas y televisión de Wajir, a un centenar de kilómetros de la frontera con Somalia.

Este suceso se produce dos días después de que una explosión en una galería comercial en el centro de Nairobi dejara más de una treintena de heridos, en un ataque que las autoridades atribuyen a un atentado terrorista.

Además, cuatro policías kenianos resultaron hoy heridos de gravedad a unos 25 kilómetros de la localidad de Liboi (este), fronteriza con Somalia, por supuestos miembros de la milicia fundamentalista islámica somalí Al Shabab, indicó hoy la página web de la emisora local Capital FM.

"Es obra de Al Shabab, que siente el calor en su país y han decidido cruzar aquí (a Kenia)", afirmó el ministro keniano de Seguridad Interna, George Saitoti, en referencia a la creciente presión sobre la milicia que ejerce la operación militar multinacional en Somalia que pretende acabar con los radicales.

Además, el Ejército de Kenia, presente en el sur de Somalia desde el pasado octubre, anunció hoy en un comunicado que había acabado con 14 miembros de la milicia y herido a otros 10, en enfrentamientos en las cercanías de la ciudad portuaria meridional somalí de Kismayo, el más importante bastión de Al Shabab.

Kenia ha sufrido diversos atentados desde que el Ejército keniano iniciara, el pasado 15 de octubre, una ofensiva en Somalia contra Al Shabab, que ha amenazado en varias ocasiones con realizar ataques en territorio keniano como represalia.

Esta operación comenzó dos días después del secuestro de dos cooperantes españolas de la ONG Médicos sin Fronteras en el campo de refugiados de Daabad (en el este y a unos 100 kilómetros de Somalia), el cuarto en poco más de un mes, todos ellos supuestamente obra de Al Shabab, según las autoridades kenianas.

La milicia, que el pasado febrero anunció su unión formal con la red terrorista Al Qaeda, combate desde 2006 al Gobierno Federal de Transición somalí y a la las fuerzas multinacionales de Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) para instaurar un Estado musulmán de corte wahabí en el país.

Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, señores de la guerra tribales y bandas de delincuentes armados.