Repsol invertirá 19.100 millones de euros entre este año y 2016, con el objetivo de casi duplicar su beneficio al final del periodo, mediante un importante crecimiento del área de Exploración y Producción (Upstream) y la maximización de los retornos de la de Refino y Márketing (Downstream).

En un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la petrolera asegura contar con capacidad suficiente para autofinanciar su plan de crecimiento, en el que, además, se prevén desinversiones selectivas de activos no estratégicos por valor de entre 4.000 y 4.500 millones de euros.

El plan estratégico 2012-2016, que ya no incluye YPF (su filial nacionalizada por el Gobierno argentino), contemplan inversiones sensiblemente inferiores a las previstas para el periodo 2010-2014 (28.500 millones de euros) y destaca entre sus objetivos ofrecer una "retribución competitiva" al accionista.

En 2016, Repsol espera ganar unos 3.000 millones de euros y multiplicar por 1,8 el beneficio neto respecto a 2011, cuando ganó 1.700 millones de euros (excluido YPF).

Además, al final del periodo espera alcanzar una producción de hidrocarburos de 500.000 millones de barriles equivalentes de petróleo al día, con tasas interanuales de crecimiento del 7 %.

El plan, que se basa en un precio del barril de crudo brent de 80 dólares, contempla que Repsol mantenga durante el periodo una tasa de reemplazo (que refleja la relación entre el petróleo que se extrae y las nuevas reservas que se descubren) del 120 %, diez puntos más que en su anterior estrategia.

Para lograr estos objetivos, Repsol destinará el 80 % de la inversión prevista al área de Upstream, que se centrará en diez proyectos "clave" en Brasil, Estados Unidos, Venezuela, Perú, Bolivia, Argelia y España (Canarias y Tarragona), que reaparece entre los "focos" en exploración y producción de la compañía.

La petrolera invertirá anualmente en Exploración y Producción unos 2.900 millones de euros, según la compañía, que ha destacado su presencia en varias de las áreas con mayor potencial exploratorio del mundo y su capacidad de búsqueda de hidrocarburos bajo el mar.

El Downstream (Refino, Márketing, Química y GLP) pasará a ser un "negocio generador de caja", gracias a las ampliaciones de las refinerías de Cartagena y Bilbao, tras las que las inversiones en éste área se recortan un 50 %, hasta los 700 millones al año.

Estas actuaciones permitirán aumentar el margen de refino en unos 3 dólares por barril en 2016, así como elevar la capacidad de refino y el volumen de destilados medios en un mercado actualmente deficitario de estos productos.

"Los excelentes activos del Downstream de Repsol y su situación geográfica permitirán maximizar el retorno de las inversiones realizadas en el último ciclo del negocio y la generación de caja, haciendo de este negocio uno de los más competitivos del sector", ha añadido la compañía.

Con el objetivo desarrollar el Plan Estratégico 2012-2016, Repsol ha aprobado una nueva estructura organizativa, en la que ha ganado peso Nemesio Fernández-Cuesta, impulsor de los éxitos exploratorios de la compañía, que pasará a ocupar la Dirección General de Negocios.

Además, ha renovado su identidad corporativa, de la que ha excluido YPF (en la que mantiene un 6 % del capital), para ganar relevancia en los entornos actuales de comunicación y plasmar la evolución de la compañía, según la misma fuente.