Un mediador en el caso de los peregrinos libaneses secuestrados en Siria, Ibrahim al Zohbli, se retiró hoy de las negociaciones por la postura adoptada por las autoridades libanesas.

"Pongo término a mi mediación por varias razones, en especial, porque las autoridades libanesas actúan de modo no profesional en ese asunto", alegó Al Zohbli, secretario general del partido sirio Al Ahrar, en un comunicado de su oficina difundido hoy por medios de comunicación libaneses.

Al Zohbli apuntó que no llegó a contactar con los secuestradores y se quejó de que el discurso del líder del grupo chií libanés Hizbulá, Hasan Nasralá, frustró los esfuerzos del ex primer ministro Saad Hariri para la puesta en libertad de los rehenes.

Existe confusión sobre el paradero actual del grupo de peregrinos libaneses chiíes capturados el martes pasado por rebeldes en la provincia siria de Alepo.

El viernes pasado, Hariri anunció que habían sido puestos en libertad y que se encontraban en Turquía, pero al día siguiente se sucedieron informes contradictorios que los situaban bien en Siria bien en territorio turco.

En un discurso, Nasralá agradeció el pasado 25 de mayo al presidente sirio, Bashar al Asad, la liberación de los peregrinos.

En declaraciones a la cadena de televisión LBC, Zohbli lamentó que las interferencias de algunos dirigentes árabes en el caso y las negociaciones entre las autoridades libaneses y turcas hicieran que este caso humanitario se convirtiera en político.

Ante el temor a nuevos secuestros, el primer ministro libanés, Najib Mikati, emitió hoy un decreto en el que prohíbe, de modo temporal, a los libaneses viajar por tierra hacia lugares santos fuera del país.

En un comunicado, Mikati indicó que las agencias de viaje y las autoridades responsables de los peregrinajes deberán tomar las medidas necesarias para aplicar el decreto.

El viernes pasado, el líder de Hizbulá también pidió a los peregrinos que no utilicen las vías terrestres durante sus viajes.