El representante especial de la ONU para Somalia, Augustine Mahiga, advirtió hoy de que el eventual incumplimiento del plazo para terminar el periodo de transición en Somalia (el próximo 20 de agosto) podría suponer una "grave crisis", pero se mostró "muy optimista" con la marcha del proceso.

Mahiga dijo a Efe que se podrían "hacer ajustes de uno o dos días" en los plazos, pero, de retrasarse más, "el plan B sería convocar a los actores regionales, y esto sería una grave crisis que tendría que ser resuelta no sólo por la ONU, sino también por los actores regionales", como la Unión Africana (UA).

"Ya andamos con retraso (respecto a los plazos acordados), porque la Asamblea Constituyente se supone que debía de estar lista para el 15 de mayo", reconoció el representante de la ONU.

Las peores situaciones que aventuró el diplomático tanzano para los menos de 90 días que restan hasta el 20 de agosto fueron "una interrupción de los compromisos políticos" o "un cambio total de la situación de seguridad", escenarios que Mahiga descartó en vista de "los grandes avances que se están haciendo" en esos terrenos.

En una rueda de prensa celebrada en la sede de la ONU en Nairobi, el representante para Somalia subrayó, anteriormente, la dificultad de llevar a cabo elecciones en el país africano, en guerra casi ininterrumpida desde 1991.

A cambio, el procedimiento elegido ha sido identificar a 135 ancianos tradicionales somalíes "que representen a los clanes y subclanes del país" y que se encargarán de designar a los miembros del nuevo Parlamento, del que no podrán formar parte.

"En ausencia de elecciones directas o de referéndum, lo más representativo son los ancianos", aseguró Mahiga, quien apuntó que "ha habido reclamaciones sobre la autenticidad" de esos líderes tradicionales.

Éstos aprobarán un borrador para una nueva Carta Magna en Somalia y "elegirán a los 225 diputados del nuevo Parlamento".

"Si nos equivocamos con los ancianos -agregó Mahiga, haciendo hincapié en la dificultad del proceso-, nos equivocaremos con la Constitución y con el Parlamento".

"Tenemos -explicó- 87 días. Creo que hay buena respuesta de la comunidad internacional. El 20 de agosto deberíamos contar con la elección del Presidente por un nuevo Parlamento".

"Creo -remachó- que desde dónde venimos es más complicado que a dónde vamos. Y todo el mundo quiere terminar con esto".

Asimismo, Mahiga declaró que, hasta el 20 de agosto, quedan dos conferencias internacionales sobre Somalia, que se celebrarán en las próximas semanas en Estambul y Roma, y que, en su opinión, servirán para atraer el compromiso de la comunidad internacional.

El pasado día 23, los principales líderes políticos de Somalia firmaron un acuerdo en Addis Abeba para acabar, antes del próximo agosto, con la transición que vive el país y convocar elecciones.

El acuerdo pretende agilizar la "hoja de ruta" consensuada en 2011 para que el país pueda dejar atrás la interminable transición, que empezó en 2004, con el fin de formar un Gobierno estable.

La principal amenaza para la transición en Somalia es la milicia radical islámica Al Shabab, que combate al internacionalmente respaldado Gobierno Federal de Transición somalí y a las fuerzas multinacionales de la Misión de la UA en Somalia (AMISOM).

Al Shabab, que hace meses anunció su adhesión a la red terrorista Al Qaeda, pretende instaurar un Estado musulmán de corte wahabí en el país del Cuerno de África.

Somalia vive en un estado de guerra civil y caos permanente desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, señores de la guerra tribales y bandas de delincuentes.