La reunión que celebró hoy el Órgano de Solución de Disputas (OSD) de la Organización Mundial del Comercio (OMC) fue el altavoz del clamor latinoamericano contra EEUU, al cumplirse 10 años del diferendo conocido como "el caso Havana Club".

Se cumple una década desde que el OSD se pronunciara en contra de la llamada Sección 211 de la Ley Omnibus de Asignaciones de 1998 y, en este periodo, Washington no ha dado marcha atrás en una legislación que contraviene los principios de la OMC.

La citada norma niega a los titulares originales cubanos o a sus sucesores, empresas extranjeras con intereses en Cuba, derechos sobre marcas de fábrica o nombres de comercio relacionados con propiedades nacionalizadas por el régimen de Fidel Castro.

Esto afecta a la marca "Havana Club", que comercializan conjuntamente la corporación Cubaexport y el grupo francés Pernod Ricard y cuya propiedad y derechos reclama también la firma Bacardi, que comercializa en EEUU productos bajo la misma marca, lo que generó la disputa en la OMC a iniciativa de la Unión Europea.

Desde 2002, el asunto se ha tratado en un centenar de ocasiones en el OSD, siempre con la misma respuesta de Washington de que su intención es aplicar las recomendaciones y las reglas de la OMC.

Según informaron a Efe fuentes diplomáticas, el representante estadounidense volvió a hacerlo hoy, recordando que se han presentado propuestas legislativas ante el Congreso en este sentido, pero sin dar un plazo concreto sobre cuándo o cómo se harán efectivas.

La reunión de hoy del OSD era, además, la primera desde que el Tribunal Supremo de EEUU denegó la semana pasada a Cubaexport la posibilidad de renovar a su favor el registro de la marca "Havana Club" en territorio estadounidense.

El alto tribunal puso fin así a un largo proceso legal planteado por Cubaexport y Pernod Ricard, que llegaron a un acuerdo en 1993 para vender "Havana Club" -firma creada en 1935 por la familia Arechabala y nacionalizada en Cuba en 1960- en 120 países.

En este contexto, según las fuentes diplomáticas, Cuba abrió fuego contra EEUU en la reunión del Órgano de Solución de Disputas de la OMC, con el respaldo de Argentina, Venezuela, Uruguay, Nicaragua, República Dominicana, Chile, Bolivia, Brasil y Paraguay.

La representante permanente alterna de Cuba ante la OMC, Nancy Madrigal, opinó que "no es sostenible la tesis de que el Gobierno estadounidense haya trabajado durante más de 10 años en la implementación de las recomendaciones, sin alcanzar un resultado".

Madrigal calificó la conducta estadounidense de "negligente e injustificable" y criticó el "doble rasero" de Washington, que recientemente publicó una "lista negra" de 40 países (en la que no está EEUU) que transgreden las leyes de propiedad intelectual.

Para la representante cubana, es "un acto de piratería" que Bacardi utilice la marca Havana Club en EEUU, pese a que Cuba registró legalmente el marchamo en ese país en 1976.

"Resulta inaceptable que en el seno de la organización internacional que dio origen al Acuerdo de la OMC sobre los (Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio) ADPIC permanezcan impunes estas violaciones", señaló.

El representante de Argentina manifestó que el incumplimiento de EEUU "impacta negativamente en la credibilidad del sistema multilateral de comercio, sobre todo cuando afecta a los miembros más débiles del sistema", y destacó que el 75 % de los casos tratados en el OSD en los últimos dos años tiene que ver con Washington.

Esta situación, agregó, "genera falta de credibilidad sobre el efectivo modo de corregir las medidas consideradas incompatibles o inconsistentes con las reglas de la OMC".

La preocupación sobre el eventual deterioro del OSD fue manifestada también por Venezuela, que instó a EEUU a cesar la política de "bloqueo económico, comercial y financiero sobre Cuba".

Uruguay, por su parte, pidió a las partes que asuman su responsabilidad y "pongan fin de una vez por todas a la reiteración mensual de este espectáculo, para nada divertido, de reiterar y escuchar los mismos discursos y argumentos" en cada una de las once reuniones que celebra anualmente este órgano de la OMC.

El representante uruguayo recordó que Pernod Ricard anunció recientemente su intención de dejar de reclamar sus derechos por la marca Havana Club en Estados Unidos y consideró que este es el momento para encontrar "una solución mutuamente convenida".

De lo contrario, alertó, se corre el peligro de "continuar dañando la credibilidad de esta casa y del pilar básico del sistema que es, sin duda, el entendimiento de solución de diferencias".