El candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Enrique Peña Nieto aseguró que de ganar la presidencia no buscará restablecer prácticas que su partido realizó en el pasado, especialmente caracterizadas por ser autoritarias y corruptas.

"Hoy, como candidato del PRI, aspiro a ser un presidente democrático", dijo el lunes Peña Nieto al presentar un manifiesto con los principios que regirían su gobierno, dos días después de una multitudinaria marcha en la capital del país en la que miles de jóvenes se manifestaron en su contra y del posible regreso de ese partido al poder.

"Vamos a ganar el futuro que merecemos, no a reinstaurar pasados que superamos", afirmó.

Peña Nieto ha sido blanco de críticas de sus rivales que lo ven como una figura que ha mentido sobre su pasado como gobernador del populoso Estado de México, además de representar prácticas antidemocráticas que para muchos caracterizaron los gobiernos del PRI, un partido que mantuvo la presidencia por siete décadas hasta el año 2000.

A las críticas contra Peña se han sumado jóvenes universitarios.

El candidato del PRI, a la cabeza de la mayoría de las encuestas de cara a los comicios del 1 de julio, señaló que diez principios regirían su presidencia, incluida la libertad de manifestación y de expresión, además de la transparencia y los derechos humanos y la promoción de elecciones libres.

En su manifiesto denominado "Por una presidencia democrática", señaló que no busca gobernar "en la unanimidad" y que respetará la diversidad de opiniones.

El PRI fue regularmente acusado de fraudes electorales, represión a sus críticos y actos de corrupción.

La marcha del sábado fue convocada a través de redes sociales y tuvo su origen a raíz de que el 11 de mayo, el candidato del PRI fue interpelado por estudiantes de la universidad privada Iberoamericana, lo cual llevó a miembros del partido a sugerir que no eran estudiantes, lo cual motivó que los jóvenes divulgaran videos en los que se identifican como alumnos de esa escuela.

José Antonio Crespo, analista político del Centro de Investigación y Docencia Económicas, consideró que el "manifiesto" de Peña Nieto busca responder justamente a las expresiones de los estudiantes universitarios que a su juicio están "como aglutinando y expresando un sentimiento antipriista" de una parte de la sociedad.

El analista dijo a The Associated Press que frente a esas inquietudes de un regreso al pasado, Peña Nieto parece intentar "dar confianza (y decir) que 'no somos eso que muchos están diciendo'''.

Sin embargo, Crespo consideró que algunas posiciones que ha sostenido Peña Nieto en los últimos meses muestran un rostro alejado de prácticas de avanzada, como el oponerse a la reelección legislativa.

En su manifiesto, Peña Nieto señaló que respetará cualquier crítica al presidente y sostendrá una relación democrática con los medios de comunicación, y una muestra es que promoverá reformas para que un órgano ciudadano supervise la contratación de publicidad.

Peña Nieto ha sido también acusado de ser favorecido por Televisa, la principal cadena televisiva, algo que tanto la televisora como el candidato niegan.

En la marcha del sábado, algunas pancartas acusaban a Televisa de tergiversar la información.

"¡Yo sí leo, yo no veo Televisa!", decían algunos de los manifestantes.

Peña Nieto mantiene una ventaja de dos dígitos sobre sus rivales. Josefina Vázquez Mota, del oficialista Partido Acción Nacional (PAN), se ubica en varios sondeos en segundo lugar, seguida muy de cerca por el izquierdista Andrés Manuel López Obrador.