El candidato oficialista Danilo Medina mantenía ventaja en las elecciones presidenciales de República Dominicana en la madrugada del lunes, mientras el opositor Hipólito Mejía anunció que presentará pruebas de irregularidades.

Medina, un economista de 60 años, se adjudicaba el 51,28% de los votos, mientras Mejía contaba con el 46,93%, cuando la Junta Central Electoral (JCE) había contabilizado 83,44% de las 14.470 mesas de votación.

"Celebremos mañana (lunes)", llamó Medina a sus seguidores en la sede del gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD), a donde llegó entrada la madrugada acompañado por su esposa, Cándida Montilla, la candidata a la vicepresidencia y actual primera dama, Margarita Cedeño, y el presidente Leonel Fernández.

Aunque insistió que la tendencia del conteo de votos le dan la mayoría absoluta de los sufragios, explicó que sólo la JCE puede declarar al vencedor.

Decenas de seguidores del PLD también esperaban en la madrugada del lunes, entre festejos con orquestas de merengue, a que Medina pronunciara un discurso en un lujoso hotel de la capital.

Mejía, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), manifestó poco antes y de forma breve su desacuerdo con los resultados emitidos por la JCE y anunció que el lunes dará a conocer información sobres presuntas irregularidades.

César Cedeño, coordinador de la campaña de Mejía, aseguró en conferencia de prensa que la JCE "ha obviado contar las actas de los lugares ganados por el PRD, privilegiado por las que favorecen al gobierno".

Luis Abinader, compañero de fórmula de Mejía, aseguró que las actas que faltaban por contabilizar correspondían a lugares donde "el PRD ganó ampliamente".

Anunció que el lunes su partido mostrará las supuestas irregularidades cometidas durante el proceso, como "el uso y abuso" de recursos públicos a favor de Medina.

Millones de dominicanos votaron el domingo en un ambiente de tranquilidad y sin reportes de incidentes graves para elegir al nuevo presidente para el cuatrienio 2012-2016. En caso de que ninguno de los candidatos obtenga más del 50% de los votos, Medina y Mejía irían a una segunda vuelta electoral el 24 de junio.

La jornada fue "exitosa", se desarrolló con "civilidad y orden" y sólo algunos "incidentes aislados", dijo en conferencia de prensa Tabaré Vázquez, jefe de la misión de observadores de la OEA y ex presidente uruguayo.

En la contienda también participaron otros cuatro candidatos que en conjunto suman menos de 2% de los votos.

Vázquez detalló, luego del cierre de las urnas a las 18.00 horas (2200 GMT), que los observadores comprobaron "un número de incidentes para nada significativos" de casos de compra de cédulas para impedir que algunos electores emitieran su voto.

Diversos votantes dijeron a reporteros de The Associated Press que dirigentes del PLD y del PRD pagaban entre 15 y 30 dólares a los electores del colectivo contrario a cambio de retenerles las cédulas para que no pudieran votar.

Francisco Alvarez, coordinador del organismo civil Participación Ciudadana, dijo en conferencia de prensa que su grupo, con más de 3.000 observadores en todo el país, también confirmó las denuncias de la compra de cédulas.

"Tanto el PRD como el PLD, en mayor medida, han estado incurriendo en esta práctica", dijo Alvarez.

Vázquez también aseguró que los observadores de la OEA pudieron comprobar algunas denuncias de uso de fondos públicos a favor del candidato oficialista.

"Los recursos del Estado no fueron utilizados para promover la candidatura" de Medina, del PLD, había asegurado poco antes el presidente Leonel Fernández, luego de votar.

En los comicios estaban habilitados para votar 6,5 millones de electores, incluidos 328.649 en el extranjero.

Mejía, un agrónomo de 71 años, derrotó con un amplio margen a Medina en las elecciones del 2000 y tras 12 años vuelven a enfrentarse en las urnas, pero en un virtual empate en la intención del voto.

La gente "en los barrios estamos esperanzados en un cambio", dijo a la AP Fermín Caminero, de 50 años, mientras vendía arepas afuera de un centro de votación. Dijo que una vez que regresara a su distrito electoral, un barrio marginal al norte de Santo Domingo, votaría a favor de Hipólito Mejía.

"Hay que salir de esta plaga morada", dijo a la AP Danilo Antonio Rodríguez, un chef de 50 años, en referencia al color distintivo del partido oficialista. "Hay demasiados millonarios en este gobierno, que se olvidó de los pobres en los barrios".

Mejía, que salió de mandato en 2004 cuando el país estaba sumido en su peor crisis económica provocada por fraudes bancarios que representaron el 20% del Producto Interno Bruto, capitalizó recientes escándalos de corrupción en el actual gobierno y el impacto de la crisis financiera internacional para recuperar popularidad.

Con el lema "Llegó Papá" y su característico discurso dicharachero que con frecuencia lo pone en problemas con diversos sectores, Mejía promete ser el agente del cambio para acabar con la "rampante corrupción" que — asegura — "arropa al país" en los dos gobiernos consecutivos del presidente Leonel Fernández, del PLD.

Mejía "habla puro disparate, ¿cómo yo voy a votar por él?", preguntó el sábado María Altagracia Ramírez, una empleada doméstica de 27 años al recordar que, durante un reciente acto público, Mejía dijo que las sirvientas se roban el mejor filete de las casas donde trabajaban para llevarlo a sus novios.

El PLD y Medina mantuvieron como estrategia de campaña destacar las gafes de Mejía y "el miedo al retorno del PRD al poder, con el referente de la crisis del 2003 y 2004", dijo a la AP en una reciente conversación la socióloga Rosario Espinal, de la Universidad Temple, de Filadelfia.

"Danilo inspira seguridad", afirmó Carmen Altagracia de Perrotta, de 52 años, una empleada del ayuntamiento de Santo Domingo que dijo que no quiere volver a vivir una crisis similar a la del 2003.

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El periodista de The Associated Press Ben Fox colaboró para este despacho.