La Oficina Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI) inició una investigación para dilucidar quién filtró la información a los medios sobre el complot de Al Qaeda para atentar contra un vuelo estadounidense, que fue revelado la semana pasada, informó hoy su director, Robert Mueller.

En una comparecencia ante el Comité Judicial del Senado, Mueller explicó que las filtraciones de este tipo ponen en peligro las operaciones en curso, así como las vidas de los informantes y dificultan el trabajo del FBI a la hora de "reclutar fuentes".

"Hemos iniciado una investigación sobre esta filtración" y "se va a investigar a fondo", subrayó Mueller.

La Casa Blanca confirmó el pasado lunes que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) desmanteló en las últimas semanas un plan del brazo de Al Qaeda en Yemen (AQAP) para cometer un atentado suicida contra un avión estadounidense, aunque según informaron tanto el FBI como la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional (NSC) Caitlin Hayden, "no hubo peligro para el público".

Según el diario Los Ángeles Times, la agencia de inteligencia de Arabia Saudí, en estrecha colaboración con la CIA, utilizó presuntamente a un informante británico originario de Oriente Medio como doble agente para desenmascarar la supuesta trama terrorista.

El informante se hizo pasar por un voluntario suicida y su misión fue conseguir un nuevo tipo de bomba no metálica que los militantes de AQAP están diseñando para pasar fácilmente los controles de seguridad aeroportuarios.

El canal NBC apuntó además que miembros de los servicios de inteligencia de EE.UU. y Reino Unido habrían advertido anteriormente de que AQAP busca contratar a musulmanes con pasaportes occidentales para llevar a cabo ataques como el que se desveló la semana pasada.