El Tesoro Público español adjudicó hoy 2.903 millones de euros en letras a doce y dieciocho meses, con unos intereses respectivos del 3,09 % y del 3,40 %, ambos un poco superiores a los de la subasta anterior.

Según los analistas, los inversores han reaccionado con cierta tranquilidad a la nueva reforma financiera aprobada el pasado viernes por el Gobierno español, que obliga a los bancos a movilizar 30.000 millones de euros adicionales para cumplir los nuevos requerimientos de provisiones inmobiliarias.

Estas provisiones afectarán a los créditos inmobiliarios considerados no problemáticos, a diferencia de la reforma aprobada a principios de febrero pasado, que exigió a la banca 54.000 millones para sanear la cartera de prestamos morosos o problemáticos.

De los 2.903 millones de euros adjudicados hoy, 2.192 millones son letras a un año, a un interés del 3,09 %, ligeramente superior al 2,74 % de la subasta anterior, fecha en la que el Tesoro español tuvo que duplicar el interés respecto a la puja precedente.

En la subasta de hoy se adjudicaron otros 711 millones en letras a dieciocho meses, con un interés del 3,40 %, también algo superior al 3,20 % de la puja precedente.

No obstante, las peticiones de letras superaron los 6.300 millones de euros, más del doble del objetivo de colocación, que oscilaba entre 2.000 y 3.000 millones.

Esto marca, según analistas consultados, el verdadero éxito de una subasta, ya que significa que el interés del mercado por la deuda española no se ha enfriado.

Pese a ello, el mercado de deuda soberana sigue acusando la tensión provocada por los problemas de los partidos griegos para formar Gobierno, que podrían obligar a convocar unas nuevas elecciones e incluso se especula sobre una posible salida de ese país del euro.

Poco después de la subasta, la prima de riesgo española se situaba en 482 puntos básicos, por encima de los 471 puntos de la apertura, su nivel máximo desde el mes de noviembre.

Esto ocurría porque el interés del bono español a diez años subía al 6,28 %, mientras el alemán caía al 1,45 %.

La Bolsa española también mostraba su preocupación, con una caída del 2,84 %, hasta los 6.796 puntos.