España no tomará represalias por la expropiación de una empresa española en Bolivia pero ha pedido al gobierno de Evo Morales reglas claras para sus inversiones, dijo el secretario de Cooperación Internacional y para Iberoamérica.

Jesús Manuel Gracia, se reunió el miércoles con el presidente Evo Morales y poco antes con el canciller David Choquehuanca con quienes abordó la reciente nacionalización de una filial de Red Eléctrica de España decretada por Morales el 1 de mayo.

Reducir la cooperación "está descartado, nosotros queremos tener una buena relación con Bolivia y así le hemos expresado al presidente, esta relación tiene que ser siempre mutua", expresó el funcionario español en una rueda de prensa conjunta con el canciller tras las reuniones.

"Nosotros lo que queremos es que se respete la ley y que se respete al acuerdo marco de protección de inversiones... pero respetamos la Constitución (boliviana) y el marco jurídico, lo único que pedimos es que se haga de manera negociada", acotó Gracia.

La cooperación española ronda un promedio de 130 millones de dólares al año y está entre las más importantes junto a la que otorga Estados Unidos a este país.

Choquehuanca aseguró que explicaron los alcances que tiene la nacionalización que tiene y que se le dará "un precio justo".

"La nacionalización no es una cosa que nos haya parecido bien pero con las explicaciones, le hemos dado una salida satisfactoria", indicó Gracia

Agregó que confían que cualquier diferencia que haya entre los gobiernos o en cualquier tema se lo dialogará ya que en la reunión se ha establecido "mecanismos de dialogo muy flexibles y rápidos para que no vuelva a ocurrir un acontecimiento como este", en referencia a la nacionalización de la empresa española.

En Bolivia, tienen presencia unas veinte empresas españolas, entre ellas la más grande en inversiones Repsol; también Iberdrola, BBVA, Abertis, Santillana y Maxam.

Gracia tenia programada la visita a Bolivia desde inicios de año y estará en el país hasta el viernes.