La ex senadora Piedad Córdoba dijo el miércoles que no intercederá en la liberación del periodista francés Romeo Langlois y denunció amenazas de muerte en su contra.

"Hemos tomado la decisión de no servir de mediadores ni de facilitadores en la liberación del periodista", aseguró la ex congresista al referirse al caso.

En su concepto, la organización Colombianos y Colombianas por la Paz que ella encabeza, "solamente vamos a trabajar en la humanización del conflicto en este país, que incluye la observancia del derecho internacional humanitario. No vamos a pasar de ahí".

Otro miembro de Colombianos y Colombianas por la Paz, Carlos Lozano, explicó telefónicamente que la organización no participará en la liberación de Langlois simplemente porque al frente de ese proceso están el gobierno francés y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y porque además nadie les ha convocado a participar.

Desde 2008 y hasta el mes pasado, las FARC entregaron a Córdoba a casi 30 políticos, militares y policías que tuvieron cautivos, en algunos casos, hasta por 14 años.

Langlois, de 35 años, cayó en cautiverio el 28 de abril cuando cubría un operativo de la fuerza pública colombiana contra laboratorios de drogas. Llevaba casco verde y un chaleco antiesquirlas que le ofreció la fuerza pública, de los cuales se despojó en medio de combates de la unidad militar y policial con rebeldes de las FARC.

El reportero, con más de 10 años en Colombia, es colaborador independiente de la televisora francesa France 24 y el diario Le Figaro.

"Llevar chaleco y casco para protegerse no es llevar uniforme militar, convertirse en militar, y por consiguiente (hago) un llamado a las FARC (para) que lo liberen de inmediato y sin condiciones", dijo en entrevista telefónica el guatemalteco Frank La Rue, relator especial de las Naciones Unidas para la Libertad de Expresión.

"Es válido que un periodista busque acceso a los hechos de un conflicto armado de cualquier manera, acompañando algunas de las partes del conflicto o yendo por su cuenta sin que se le estigmatice de estar de uno y del otro lado, sino que se le respete la libertad de haber buscado la información", agregó el funcionario, quien vino a Bogotá para participar en un foro organizado por una universidad.

Sobre las amenazas de muerte en su contra, la ex senadora Córdoba aseveró que "vamos a reunirnos en las horas de la tarde con el fiscal general (Eduardo Montealegre) para dar la información sobre estas amenazas".

"En la amenaza hay nombres exactos, se acercaron a una persona de Colombianos y Colombianas por la Paz con mucha credibilidad y hay datos muy concretos y los vamos a dar a conocer" a las autoridades, agregó Córdoba a reporteros.

La política, que fue destituida de su escaño en septiembre del 2010 por la Procuraduría por sus presuntos nexos con las FARC, no dio detalles del origen de las amenazas, pero dio a entender que serían obra de dos bandas dedicadas al sicariato y al narcotráfico: "Los Rastrojos" y "Las Aguilas Negras".

Andrés Villamizar, director de la Unidad de Protección del Ministerio del Interior, dijo que estaba presto a hablar con la ex parlamentaria sobre las amenazas y sostuvo que si ella quiere cambios en su esquema de seguridad "estamos más que abiertos" para esa eventual solicitud.

No es la primera vez que Córdoba denuncia amenazas de muerte en su contra. El año pasado salió dos veces del país por hechos similares al denunciado el miércoles, y en 1999, tras permanecer secuestrada durante 14 días por paramilitares, estuvo exiliada con su familia en Canadá.