Los inversionistas mostraron el jueves un apetito saludable por la deuda española, aunque exigieron una prima mayor, en una subasta que fue una prueba clave de la confianza en la capacidad del gobierno de controlar sus deudas mientras la economía entra en una recesión.

El Tesoro subastó 2.540 millones de euros (3.330 millones de dólares) en bonos a 10 años y documentos que vencen en 2014. Fijó un rango objetivo de entre 1.500 millones y 2.500 millones de euros.

La tasa de interés o rendimiento en los bonos a 10 años fue de 5,7%, en alza respecto del 5,3 de la pasada subasta, el 4 de abril. En esta ocasión la demanda fue más del doble que el monto vendido, por debajo del triple de la subasta pasada.

Pero el jueves, en el mercado secundario, el rendimiento de los bonos a 10 años se disparó luego de empezar el día con relativa estabilidad. En las transacciones vespertinas, la tasa de interés de bonos españoles a 10 años se encontraba en 5,88%, un incremento de 0,06 puntos porcentuales durante el día, de acuerdo con el proveedor de información financiera FactSet.

Esto se atribuyó en parte a la prisa mostrada por los inversionistas al buscar bonos más seguros como los alemanes, que han registrado alzas en sus precios. Los precios y tasas de interés de bonos se mueven en direcciones opuestas.

"La brecha entre el fuerte y el débil aumenta. Los inversionistas buscan cada vez más prestar o invertir solamente en países 'seguros'. No nos encontramos aún en un punto de crisis pero más malas noticias económicas o políticas de la península ibérica nos podrían llevar a una zona de peligro", indicó Louise Cooper, analista de mercado para BGC Partners en Londres.

El principal índice de referencia del mercado español, Ibex 35, bajó 2% después de una pérdida cercana al 4% el miércoles.

Alejandro Varela, analista con Renta4, una entidad de servicios de inversión en Madrid, indicó que España se encuentra en el ojo del huracán debido a la atención sobre sus reformas económicas y un enorme aumento en los índices de préstamos incobrables de los bancos.

En los documentos a corto plazo, la oferta de la proporción a cubrir era 3,3 en esta ocasión, mientras que el rendimiento promedio era de 3,5%. El Tesoro no ofreció una cifra comparativa para este vencimiento.

Durante las pasadas dos semanas, España se ha convertido en el epicentro de la crisis de deuda europea, con inversionistas cada vez más preocupados por la capacidad del nuevo gobierno de pasar por una reforma de austeridad y un programa de reforma en una época de recesión y un muy elevado desempleo.

A principios de semana, el rendimiento en los bonos españoles a 10 años en el mercado secundario subió por arriba del 6%, hacia los niveles que forzaron a Grecia, Irlanda y Portugal a pedir ayuda financiera externa.

Sin embargo, el problema para los otros 16 países que utilizan el euro como moneda es que la economía española es el doble de los tres países que han requerido un rescate financiero, lo que significa que costará mucho más un rescate para España.

"Los mercados cada vez están más preocupados de que con la ausencia de una barrera mucho más grande que la disponible actualmente, España se encuentre en una situación similar a la de Grecia, sólo que sin el lujo de un rescate que amortigüe la caída", dijo Michael Hewson, analista de mercados en CMC Markets.

Los mercados europeos habían sido cautelosamente optimistas antes de la subasta de bonos, en parte gracias a que la cantidad que España intenta recaudar no es muy grande.

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Ciaran Giles contribuyó con este despacho.