Seis potencias mundiales e Irán lograron avances alentadores en las negociaciones nucleares del sábado al acordar las partes volver a reunirse en Bagdad el 23 de mayo, informó la comisionada de Relaciones Exteriores de la Unión Europea.

Catherine Ashton hizo el anuncio tras las negociaciones del sábado en Estambul que se suman a la creciente sensación entre los diplomáticos participantes de que ambas partes están haciendo progresos notables relacionados con el programa atómico iraní.

Pero los desafíos del siguiente encuentro podrían ser mucho más importantes. Allí las seis potencias — Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania — buscarán un mayor compromiso por parte de Teherán para reducir su programa de enriquecimiento de uranio.

Ashton dijo que las futuras conversaciones se guiarán por el "principio del paso a paso y la reciprocidad". Esto indica que la comunidad internacional está dispuesta a reconocerle a Irán las medidas que tome para demostrar que no intenta usar su programa nuclear con fines bélicos.

Este reconocimiento incluiría el retraso o alivio de algunas sanciones sobre la república islámica.

Teherán afirma que su programa tiene como único objetivo la generación de energía, pero la comunidad internacional teme que en realidad trate de fabricar un arma. Ashton dijo que Teherán tiene derecho a tener un programa nuclear pacífico, pero al mismo tiempo dijo que el Tratado de No Proliferación de Armas debe ser "la base" de las futuras negociaciones.

Anteriormente, en un acto que recordó las diferencias persistentes entre Estados Unidos e Irán, un poderoso funcionario iraní dijo que su país había rechazado una propuesta de Washington acerca de un encuentro bilateral.

"No habrá conversaciones bilaterales con Estados Unidos", dijo Alaeddin Boroujeddi, jefe del comité parlamentario de seguridad nacional y política exterior, en declaraciones a The Associated Press. "No es política de Irán el tener conversaciones bilaterales con Estados Unidos. Irán hablará con los otros países en el nivel multilateral".

Irán y Estados Unidos no han tenido vínculos diplomáticos durante 33 años, desde que un grupo de estudiantes milicianos iraníes tomó como rehenes a diplomáticos norteamericanos en Teherán. Desde entonces, la relación se ha visto sujeta a tensiones adicionales.

"Yo diría que se generó un ambiente muy constructivo comparado con la vez anterior... Hay en general una sensación muy positiva", dijo un diplomático cercano a las negociaciones. "Parece que las bases de negociaciones futuras se están dando".

El diplomático, que pidió mantenerse en el anonimato debido a que comparte información sobre una sesión a puerta cerrada, dijo que los iraníes parecen dispuestos a alcanzar la meta y participar en el debate sobre el uso pacífico de energía nuclear y el respeto al Tratado de No Proliferación Atómica.

La serie de reuniones nucleares previas con los seis países terminó sin arrojar resultados positivos hace más de 14 meses y las seis potencias llegaron a la reunión del sábado con expectativas más modestas.

Los diplomáticos dijeron antes de la reunión que la mera disposición de los generales iraníes a aceptar la necesidad de hablar del tema sería considerado un progreso suficiente para pensar en una segunda ronda de negociaciones.