Scotland Yard mostró poco criterio en su manejo del escándalo de las escuchas telefónicas, dijo el jueves el organismo supervisor de la policía británica.

El vicepresidente de la Comisión Independiente de Quejas contra la Policía dijo que oficiales de alto rango hicieron "decisiones imprudentes" al mantener vínculos profesionales estrechos con el hombre que después resultó ser uno de los sospechosos en el escándalo.

En su comunicado, la comisión se centró principalmente en los vínculos entre el ex ejecutivo de la publicación News of the World, Neil Wallis, y el ex jefe de prensa de Scotland Yard, Dick Fedorcio.

Wallis fue arrestado pero no acusado y se encuentra libre bajo fianza.

Fedorcio ya no trabaja con la policía.