El ex vicepresidente Dick Cheney fue dado de alta del hospital el martes, 10 días después de ser sometido a un trasplante de corazón, dijo su ayudante.

Cheney, de 71 años, recibió el órgano de un donante desconocido el 24 de marzo en el Hospital Inova Fairfax, en Falls Church, Virginia.

"Al abandonar el hospital, el ex vicepresidente y su familia quieren expresar nuevamente su agradecimiento más profundo al donante y a su familia por este notable regalo", dijo la ayudante Kara Ahern en una declaración.

Cheney aguardó casi dos años el trasplante. Su largo historial de dolencias cardíacas incluye cinco ataques de corazón, el primero a los 37 años y el último en el 2010.

Ese año, Cheney fue operado para insertarle una pequeña bomba que ayudara el impulso cardíaco. El "aparato de asistencia del ventrículo izquierdo" ayuda al paciente a vivir una vida casi normal mientras espera el trasplante de corazón, aunque algunas personas lo reciben como terapia permanente. Esa uno de los pocos recursos que quedaban, a no ser un trasplante, para mantener a Cheney vivo ante el "creciente edema pulmonar".

En enero del 2011, Cheney dijo que se desempeñaba con un artefacto impulsado por baterías y que no había adoptado una decisión respecto al trasplante. Empero, agregó que tendría "que decidir en algún momento si recibiría un trasplante".

Mán de 3.100 personas figuran en una lista nacional a la espera de recibir un corazón trasplantado. Unos 2.300 transplantes fueron efectuados el año pasado, según la United Network for Organ Sharing (Red Unida para Compartir Organos).

Según UNOS, 332 personas de más de 65 años recibieron el año pasado un corazón nuevo. La mayoría de esos trasplantes ocurren entre los 50 y los 64 años.

Las posibilidades de supervivencia son buenas. Más del 70% de los pacientes con corazón trasplantado viven por lo menos 5 años, aunque la proporción es un poco inferior con los mayores de 65 años.