Combatientes vinculados con la red al-Qaida realizaron el sábado un ataque sorpresivo contra una base militar en el sur de Yemen para dar inicio a una serie de enfrentamientos que dejó 30 muertos de ambos bandos, antes de que los ataques aéreos obligaran a los rebeldes a replegarse, informaron funcionarios del ejército.

El atentado refleja la manera en que la rama de al-Qaida en Yemen ha aprovechado la confusión política y de seguridad después del levantamiento de un año en el país, para avanzar en su intento por apoderarse de largas franjas de territorio en el sur. Los ataques contra las fuerzas militares se han intensificado gradualmente.

Los combatientes invadieron ciudades y pueblos mientras las fuerzas oficiales se esforzaban por proteger al régimen en la capital durante las protestas en contra del ahora ex presidente Alí Abdalá Salé.

El suplente de Salé, Abed Rabbo Mansour Hadi, ha hecho de los enfrentamientos con al-Qaida una de sus máximas prioridades, pero muchos yemeníes acusan al presidente derrocado, cuyos seguidores mantienen influencia en las fuerzas militares y en el gobierno, de reducir las operaciones de seguridad y la autoridad del nuevo presidente.

Sobre los choques del sábado, funcionarios del ejército informaron que los combatientes atacaron la base del poblado al-Mallah, en la provincia Lahj del sur de Yemen. El poblado se encuentra cerca de la provincia de Abyan, bastión de al-Qaida.

Las fuerzas militares contraatacaron y, para cuando se pidió la ayuda de aviones de combate y éstos obligaron la retirada de los rebeldes, 17 soldados y 13 combatientes habían muerto. Los funcionarios hablaron bajo condición de mantener el anonimato porque no tienen autorización para hablar con los medios. Al-Mallah se encuentra adyacente a la provincia de Abyan.

Los más recientes enfrentamientos se registran mientras Washington parece involucrarse cada vez más en los combates contra al-Qaida en la península arábiga y se responsabiliza a la rama yemení de orquestar dos ataques fallidos en territorio estadounidense.

El viernes, aviones de Estados Unidos no tripulados atacaron puestos de al-Qaida en la provincia de Shabwa, otra fortaleza insurgente, matando a cuatro combatientes, de acuerdo con funcionarios yemeníes.