La ex senadora Piedad Córdoba era esperada en la localidad de Villavicencio el domingo en la tarde luego de viajar a Brasil en busca de los helicópteros brasileños que serán utilizados en la liberación de 10 uniformados que las FARC han anunciado que entregarán a partir del lunes.

Las familias de los seis policías y cuatro militares del ejército que serán liberados ya empezaban a llegar a Villavicencio, a unos 75 kilómetros al sureste de Bogotá. También han arribado los activistas colombianos que han instado por la liberación de los rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y los delegados del Comité de la Cruz Roja Internacional (CICR).

En Bogotá, la guatemalteca Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, demandó de las FARC "que cumplan, primero, con lo ya pactado para mañana (lunes)".

"Que no haya nada en el mundo que impida una acción de este nivel", dijo Menchú. "Sabemos que ha habido muchos obstáculos...pero todo es posible. Todo se va a lograr", agregó.

Formuló sus declaraciones en rueda de prensa antes de viajar también a Villavicencio para unirse a la ex senadora Córdoba, quien ha explicado que las liberaciones se darán en dos entregas: la primera el lunes, y una más el miércoles 4 de abril.

La ex legisladora, sin embargo, no descarta que durante el primer operativo le sea entregado el total de uniformados en algún lugar de la selva.

Córdoba viajó la víspera a la población brasileña de San Gabriel de Cachoeira, en la frontera con Colombia, en búsqueda de los dos helicópteros Súper Cougar de la Fuerza Aérea de Brasil.

Alan Jara, ex rehén y hoy gobernador del Meta, dijo en diálogo telefónico con The Associated Press que en Villavicencio "hay un ambiente de libertad muy bonito", y que frente a las etapas de entrega es "un optimista obligado; sólo tengo fe en Dios de que todos saldrá bien".

Jara, estuvo secuestrado durante siete años, hasta que el 3 de febrero de 2009 las FARC lo entregaron a una comisión humanitaria encabezada por Piedad Córdoba, en un operativo similar al que ahora está en desarrollo.

Precisamente, el funcionario compartió tres años y medio de su cautiverio con todos los uniformados que serían dejados en libertad. A los 10 les impartió clases de inglés y ruso en medio de la selva.

Del intendente de la policía Wilson Rojas el funcionario recuerda, por ejemplo, que "no le gustó el inglés (porque) no se pronunciaba de la misma manera como se escribía...se dedicó mejor al ruso".

Por su parte, Carlos Duarte Rojas, también policía, "asistía a todas las clases pero no participaba (de ellas) sino que le tomaba del pelo (se mofaba) a los compañeros que se equivocaban", comentó Jara.

Todos los uniformados "son personas especiales y generosos. Son héroes realmente", destacó.

A Córdoba las FARC le han entregado una veintena de secuestrados desde enero del 2008 a inicios del 2011.

Las FARC anunciaron las primeras liberaciones de uniformados en diciembre pasado, y luego otras más en febrero.