Tres oseznos grizzly que quedaron huérfanos en Alaska después que un cazador furtivo mató a su madre debutaron el jueves en el zoológico de Detroit.

Mike, Thor y Boo pasaron el invierno en su osera como hubieran hecho en el medio natural.

El jueves, los tres hermanos de 14 meses de edad se presentaron ante su público. Exploraron su hábitat, jugaron a pelearse y se bañaron en una piscina.

Los tres quedaron huérfanos en octubre y fueron capturados por el Departamento de Pesca y Caza de Alaska.

Las autoridades de Alaska se pusieron en contacto con el zoológico de Detroit al determinar que los cachorros abandonados a su suerte no sobrevivirían en el invierno.

Su estatura ahora es de 137 centímetros (4,5 pies) y su peso de entre 97 y 116 kilos (215 a 255 libras).