El secretario general de la ONU Ban Ki-moon instó el lunes al presidente de Siria a tomar acciones decisivas para poner fin a la sangrienta represión de su régimen contra las protestas populares y pidió al dividido Consejo de Seguridad que se exprese con una sola voz y ayude a Siria a "retroceder del borde de una catástrofe más profunda".

Ban encabezó una reunión ministerial en el consejo sobre los retos de la revolución en el mundo árabe, un encuentro que casi seguramente será dominado por el conflicto en Siria, que el secretario dice ha sumido toda la región en la incertidumbre y sujeto a los pobladores de diversas ciudades a una violencia desproporcionada.

A las márgenes del debate en el Consejo, la secretaria de estado norteamericana Hillary Clinton y el canciller ruso Serguei Lavrov tenían programadas conversaciones bilaterales.

Rusia, el aliado más poderoso de Siria, y China han vetado dos resoluciones respaldadas por Washington y por miembros europeos en el Consejo de Seguridad que habrían condenado la sangrienta represión del gobierno del presidente Bashar Assad. Moscú y Beijing alegaron que tales resoluciones no eran equilibradas y demandaban que solamente el gobierno cesase los ataques, no la oposición. Moscú has acusado a occidente de alimentar el conflicto al respaldar a los rebeldes.

A inicios de este mes, Estados Unidos propuso una nueva resolución que trató de tener un enfoque más equilibrado, pero diplomáticos dicen que Rusia y China de todas formas la rechazaron.

Al dirigirse al debate del lunes, el ministro de relaciones exteriores de Alemania Guido Westerwelle dijo que tenía tres objetivos: poner fin a la violencia, conseguir acceso para las agencias humanitarias y una transición política.

"Nosotros tratamos de convencer a Rusia y China de que es cuestión de solidaridad humanitaria respaldar al pueblo de Siria, que solamente pide libertad y derechos humanos", dijo. "Espero que Rusia y China no se mantengan en el lado equivocado de la historia".