El presidente Juan Manuel Santos dio el sábado su respaldo al alcalde de Bogotá para enfrentar cualquier acto violento que ocurra en la ciudad luego de que la víspera docenas de manifestantes bloquearan calles y dañaran algunas estaciones del sistema de transporte.

El mandatario aseguró durante un acto público en la ciudad de Leticia --en la frontera con Brasil y Perú-- que los hechos sucedidos el viernes en la capital colombiana "no es protesta, eso es vandalismo".

"Yo sí quiero advertir que hechos vandálicos como los de ayer en Bogotá o en cualquier otro sitio no los vamos a permitir", sostuvo Santos, quien brindó su apoyo a los mandatarios locales para hacer frente a futuros disturbios.

Agregó que "los señores alcaldes, el alcalde de Bogotá (Gustavo Petro), pueden contar no sólo con el total respaldo del gobierno nacional sino con la total concurrencia" del mismo.

La protesta comenzó el viernes en la mañana por parte de usuarios del sistema de transporte, llamado Transmilenio, que se quejaban de los retrasos y la acumulación de pasajeros en los autobuses.

Más tarde las movilizaciones derivaron en ataques de estudiantes y manifestantes encapuchados que lanzaron piedras contra los autobuses y saquearon el dinero de algunas de las estaciones.

Durante los hechos fueron detenidas 60 personas. Los daños fueron estimados en más de 1.000 millones de pesos (unos 500.000 dólares).

El sábado Petro se reunió con algunos miembros de su gabinete y jefes policiales para analizar la situación y tomar las medidas respectivas. Al cierre de la reunión, Petro dijo a periodistas que detrás de las manifestaciones "hay muchos intereses privados... hay intereses políticos indudables que tienen que ver no tanto con el Transmilenio sino con la alcaldía, extremas derechas que se juntan con las extremas izquierdas".

El presidente Santos coincidió, desde Leticia, con el mandatario capitalino.

"El alcalde (Petro) creo, con toda la razón, dice que eso son protestas vandálicas con fines diferentes a los que dicen que quieren perseguir", indicó Santos.

El burgomaestre anunció en la misma reunión que no permitirá nuevos bloqueos en Transmilenio y dijo que se reforzará la seguridad en el sistema.

Con poco más de dos meses al frente del gobierno capitalino, Petro, un político de izquierda y ex guerrillero, enfrenta duras críticas por parte de ex alcaldes de la ciudad, líderes partidistas y medios de comunicación por sus polémicas decisiones sobre movilidad y la seguridad.

Ante los señalamientos de Petro, Clara López, presidenta del izquierdista Polo Democrático, indicó que al alcalde "se le empezó a salir la ciudad de las manos y se puso a hacer casería de brujas".

"Uno no soluciona los problemas echándole la culpa a todo el mundo. Se le fueron las luces" a Petro, concluyó López en diálogo telefónico con The Associated Press luego de que el burgomaestre la señalara como una de las instigadoras de los desmanes.