El dirigente del principal grupo opositor en Siria rechazó el viernes un exhorto del ex jefe de la ONU, Kofi Annan, a favor del diálogo con el gobierno del presidente Bashar Assad, al indicar que tal encuentro es inútil y poco realista mientras el régimen siga masacrando a su propio pueblo.

En una entrevista telefónica desde París, Burhan Ghalioun, que encabeza el Consejo Nacional Sirio, dijo a The Associated Press que Annan de antemano ha decepcionado al pueblo sirio y consideró una fantasía que pueda lograrse una solución política sin la presión militar contra Assad.

Ghalioun culpó a Annan de "evitar" cualquier referencia al meollo del problema, que es el uso de extrema fuerza militar del régimen en su campaña por acallar a los manifestantes.

Annan, enviado de las Naciones Unidas y la Liga Arabe para Siria, dijo que su misión tenía como objetivo iniciar un "proceso político" que genere una solución política al conflicto en el país.

El ex jefe de la ONU tiene previsto visitar el fin de semana Siria, donde se reunirá con Assad.

En comentarios realizados el jueves en el Cairo tras sostener una serie de reuniones con el dirigente de la Liga Arabe Nabil Elaraby, Annan se manifestó en contra de una mayor militarización del conflicto sirio y exhortó a la oposición a reunirse con el gobierno a fin de encontrar una solución política.

"Espero que nadie esté considerando seriamente usar la fuerza en esta situación", dijo Annan. "Creo que una mayor militarización empeoraría la situación".

Pero Ghalioun consideró que sus declaraciones son poco realistas.

"Este tipo de comentarios resulta decepcionante y no da muchas esperanzas al pueblo en Siria, que está siendo masacrado diariamente", dijo Ghalioun. "Mi temor es que, al igual que cualquier otro enviado internacional antes que él, el objetivo sea desperdiciar un mes o dos en esfuerzos de mediación sin sentido".

Otros activistas sirios también criticaron el llamado de Annan.

"Parece que vive en Marte", dijo Mohammed Saeed, un activista de Doume, suburbio de Damasco. "Entre nosotros y Bashar Assad están los cadáveres de 5.000 mártires. No podemos escucharnos aunque queramos. ¿De qué diálogo hablan?"

Los activistas denunciaron que al menos 26 personas murieron el viernes por la violencia en Siria.

Naciones Unidas calcula que más de 7.500 personas han muerto en el último año desde que la revuelta contra Assad estalló en el sur del país. Los grupos activistas calculan que los muertos son más de 8.000.