El gobierno de Barack Obama expresó confianza de que las negociaciones con el Talibán previstas para la semana próxima signifiquen la mejor oportunidad para poner fin a 10 años de guerra en Afganistán, pese a advertencias de los servicios de inteligencia de que el Talibán está más interesado en continuar el conflicto que en lograr la paz.

Para protegerse de la posibilidad de que el Talibán emplee las conversaciones para fortalecer su posición, sin ceder nada a cambio, Estados Unidos esta semana planteará medidas de generación de confianza: pasos que tanto Washington como la milicia acuerdan dar antes de las conversaciones.

En esas negociaciones participarían Estados Unidos, el Talibán y el gobierno del presidente afgano Hamid Karzai, dijo un alto funcionario estadounidense.

Al igual que otros entrevistados, el funcionario habló a condición de preservar el anonimato.

Las ramas diplomática, militar y de inteligencia en Rstados Unidos difieren sobre el valor de las conversaciones con el Talibán o si es el momento apropiado para cambiar públicamente la atención de la actual campaña militar actual que mayormente se centra en el Talibán. El secretario de Defensa, Leon Panetta, y algunos jefes de las fuerzas armadas han exhortado a la cautela, especialmente sobre el pedido del Talibán de la transferencia de varios de sus militantes prisioneros en la prisión estadounidense en la base naval de Guantánamo, dijeron funcionarios estadounidenses.

El más reciente reporte de inteligencia sobre Afganistán advierte que el Talibán va a fortalecerse, empleando las conversaciones para ganar credibilidad y conseguir pausa hasta que las tropas estadounidenses salgan de Afganistán, al tiempo que continúan combatiendo por más territorio, dicen funcionarios estadounidenses que han leído el documento secreto. Los funcionarios hablaron a condición de anonimato para describir el informe de unas 100 páginas, una amalgama de pronósticos de inteligencia sobre posibles panoramas para la guerra en Afganistñan hasta la planeada retirada estadounidense en el 2014.

El reporte dice que el gobierno afgano no ha conseguido establecerse con su pueblo y muy probablemente continuará debilitándose y tendrá influencia solamente en las ciudades. Predice que el Talibán controlará las zonas rurales. El informe dice que eliminar a los principales líderes del Talibán en los próximos dos años y continuar fortaleciendo el gobierno pudiera ayudar a contrarrestar esa tendencia.