El viceprimer ministro británico acusó el lunes a Israel de "vandalismo deliberado" al seguir construyendo viviendas en territorios que los palestinos aspiran para un futuro estado.

En una intensificación de las condenas británicas a las construcciones israelíes, Nick Clegg advirtió que esa actividad perjudicaba las perspectivas de un acuerdo de paz.

"Imponer hechos físicos en el terreno que imposibilitan cumplir con lo que todos han coincidido desde hace años que es el destino definitivo... es un acto de vandalismo deliberado a las premisas sobre las que se han basado las negociaciones durante años y años", afirmó Clegg.

Clegg habló junto al presidente palestino Mahmud Abbas, quien también debía reunirse en Londres con el primer ministro David Cameron y el secretario de relaciones exteriores William Hague, quienes también han manifestado preocupación por la actividad israelí.

"La continua existencia de asentamientos ilegales arriesga a que los hechos sobre el terreno imposibiliten una solución de dos estados", afirmó el viceprimer ministro.

Agregó que la continua construcción "no hará nada para garantizar la seguridad de Israel ni de sus ciudadanos".

"Esto es exactamente lo que queríamos oír oficialmente del gobierno del Reino Unido", dijo Abbas a la prensa por medio de un intérprete.

El vocero de la cancillería israelí, Yigal Palmor, afirmó que las afirmaciones de Clegg no ayudarán a reiniciar las conversaciones de paz. "Sería una contribución mucho mejor a la paz estimular la frágil reanudación de las conversaciones israelíes-palestinas que incurrir en una agresión gratuita".

Cameron, que recibió más tarde a Abbas en su residencia oficial, advirtió que "se está agotando el tiempo para la solución de dos estados a menos que la podamos promover ahora".

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El periodista de The Associated Press Ian Deitch en Jerusalén contribuyó a este despacho