La policía federal y agentes de protección ambiental rescataron 327 tortugas del Amazonas durante diciembre y arrestaron a varios cazadores, informaron las autoridades brasileñas.

La enorme tortuga de río sudamericano, conocida como Arrau o Tartaruga-da Amazônia entre otros nombres, puede alcanzar casi un metro (una yarda) de largo. Para algunos, su carne y huevos son un manjar.

El reptil es una presa fácil entre noviembre y febrero, cuando miles de hembras llegan a las orillas del río para desovar. La mayoría de los animales salvados eran hembras adultas.

Según la agencia ambiental de Brasil, Ibama, cada tortuga se puede vender por unos 270 dólares en el mercado negro.

Los funcionarios del medio ambiente que coordinaron la acción dicen que seis personas fueron arrestadas por cargos de tráfico de animales silvestres, delincuencia organizada y maltrato de animales. Están en prisión en espera de juicio.