Mitt Romney, aspirante a la candidatura presidencial republicana, está a favor de la inmigración, siempre y cuando sea legal y que las políticas no recompensen a quienes de antemano se encuentran en territorio estadounidense.

El jueves por la noche, Romney y sus rivales hablaron sobre el tema de la inmigración no autorizada en el debate republicano. Romney declaró que los trabajadores que llegaron sin permiso a Estados Unidos tienen que irse del país pero serán elegibles para solicitar el regreso siempre y cuando se formen hasta el final de la fila para ello.

Newt Gingrich, también aspirante republicano, dijo que el país debe ser realista para confrontar a los millones de trabajadores que no cuentan con documentación para estar en Estados Unidos. Sin embargo, Gingrich agregó que él recortaría los fondos para las llamadas ciudades santuario y eliminaría las demandas federales contra estados con estrictas leyes contra la inmigración no autorizada.