La exsenadora colombiana Piedad Córdoba solicitó el acompañamiento internacional para que se lleve a cabo una investigación sobre la muerte en cautiverio el pasado sábado de tres policías y un militar que estaban en poder de los guerrilleros de las FARC, según declaraciones publicadas hoy en la prensa local.

"¿Hubo o no un rescate fallido? ¿Hubo enfrentamientos o no? ¿Hubo fuego cruzado? ¿Hubo ejecuciones proscritas por el derecho de guerra? Para responder esas preguntas he solicitado acompañamiento internacional para que se fortalezca una investigación eficaz e independiente", dijo Córdoba en una entrevista publicada este domingo por el diario El Espectador.

La excongresista manifestó el viernes que "tiene dudas" acerca de si las FARC asesinaron al coronel Édgar Yesid Duarte, al mayor Elkin Hernández, al intendente Álvaro Moreno, los tres de la Policía, y al sargento del Ejército José Libio Martínez

El viernes, desde Madrid, Córdoba puso en duda la versión oficial de que los cuatro rehenes fueron asesinados el pasado 26 de noviembre por guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que los vigilaban, en una zona selvática del departamento del Caquetá (sur).

Según el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, los cuatro rehenes recibieron disparos por la espalda y de cerca.

Sin embargo, en un comunicado, las FARC responsabilizaron de estas muertes al presidente Juan Manuel Santos y al alto mando militar por haber llevado a cabo lo que definen como un "intento de rescate" de los secuestrados.

En respuesta a Córdoba, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, reiteró el viernes que fueron las FARC las que mataron a los uniformados, secuestrados desde hace más de diez años y subrayó que esas "dudas" manifestadas al respecto producen "coraje".

El día de la muerte de los cuatro uniformados, tropas del Ejército hallaron con vida al suboficial de la Policía Luis Alberto Erazo Maya, quien permanecía en cautiverio con ellos y que huyó al escuchar disparos.

Córdoba indicó, además, en la entrevista con El Espectador que no es defensora de las FARC, ni del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

"Ellos tienen su propia palabra. Comprendo que hay una guerra interna, que hay actores políticos, que estos actores son responsables de crímenes que proscribo y proscribe la ética, pero es necesario que sean escuchados", agregó Córdoba destituida e inhabilitada por 18 años por la Procuraduría (Ministerio Público) "por haber promocionado (a) y colaborado" con las FARC.

Córdoba actuó como mediadora en varias liberaciones de secuestrados por las FARC y ha manifestado siempre su convicción de que la única salida para el conflicto que se vive en Colombia, es una salida negociada entre el Gobierno y los rebeldes.