Una decena de indígenas han muerto como consecuencia de una infección de rabia propagada por murciélagos silvestres que habitan en la selva de ese sector, informó el viernes el ministerio de Salud.

La directora de comunicación del ministerio, Paulina Ponce, dijo a la AP que "los casos de rabia se han presentado en tres comunidades: Wampuik, Tarimiat y Tsurik Nuevo", todos pequeños poblados a unos 260 kilómetros al suroriente de la capital, en la provincia de Morona Santiago.

El alcalde de Taisha, Celestino Wisum, dijo en radio Sonorama que "hay 10 personas que han fallecido como consecuencia de la rabia", transmitida por murciélagos hematófagos, cuya población ha crecido notablemente en la selva alrededor de esas tres poblaciones de la etnia ashuar por causas que no han podido descifrarse.

La directora de Salud de Morona Santiago, Susana Aguilar, declaró a radio Sonorama que "hasta el momento 150 personas fueron mordidas por murciélagos", a quienes se les está tratando con suero antirrábico.

Destacó que junto a técnicos brasileños de la Organización Panamericana de la Salud laboran para enfrentar la situación con acciones como una vacunación masiva, que comprende la aplicación de 10 dosis continuas e ininterrumpidas por cada infectado. Un total de 5.600 dosis de vacunas han llegado a ese sector.

Convocó a los afectados a acudir a los médicos y no a los shamanes (brujos) para garantizar una ayuda efectiva.