Un hombre que acusó públicamente a policías estatales de la desaparición de su hijo e integraba un movimiento por la paz fue asesinado en el norte de México, un crimen que ha comenzado a desatar críticas por la impunidad y la corrupción que imperan en el país.

Nepomuceno Moreno, de 56 años, fue atacado a tiros el lunes por al menos una persona en Hermosillo, capital del estado norteño de Sonora, informó el martes la Procuraduría estatal que señaló como principal hipótesis posibles vínculos con el crimen organizado.

El portavoz de la Procuraduría, José Larrinaga, señaló que Moreno iba en su camioneta y en un alto que hizo en un cruce vial fue atacado.

La víctima formaba parte del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad encabezado por el poeta Javier Sicilia, cuyo hijo apareció muerto en marzo de 2011.

Larrinaga dijo a reporteros que Moreno había tenido antecedentes de presuntos vínculos con el crimen organizado al menos desde 1979, cuando fue arrestado en Arizona por posesión y tráfico de heroína.

El asesinato de Moreno y los señalamientos sobre su presunto pasado criminal desataron la indignación del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que responsabilizó de la muerte a los gobiernos federal y estatal "por omisión".

Pietro Ameglio, portavoz del movimiento, dijo en rueda de prensa en la ciudad de México que el crimen de Moreno no hará detener su búsqueda de justicia por los muertos y desaparecidos en el marco del combate al narcotráfico.

"No es posible que nos asesinen un hombre así", dijo Sicilia a Milenio Televisión.

Moreno había denunciado que policías de Sonora y delincuentes habían participado en el secuestro y desaparición de su hijo Jorge Mario, de 18 años, en julio de 2010, junto a otros dos jóvenes. También había denunciado ser objeto de amenazas, presuntamente de las personas que secuestraron a su hijo.

El activista participó en uno de los diálogos del movimiento con el presidente Felipe Calderón, quien desde sus encuentros con familiares ha cambiado algunos aspectos de su discurso en torno al combate al crimen organizado, como el señalar que las víctimas — sin importar si eran o no presuntos delincuentes — deben estar en el centro de la atención.

El mandatario solía repetir que más del 90% de las víctimas eran personas involucradas de alguna u otra manera con el crimen.

En el encuentro el 14 de octubre, Moreno se acercó al presidente y le entregó documentos sobre el caso de su hijo y, según el vocero del movimiento por la paz, le dijo que temía por su seguridad y la de su familia.

"Hacemos responsable de la muerte por omisión a las autoridades federales y estatales que no atendieron las solicitudes de protección demandadas por nuestro compañero", dijo Ameglio.

Consideró que el asesinato de Moreno es un reflejo de la violencia e impunidad que enfrentan no los miembros del movimiento, sino cualquier persona que busca impulsar la paz y justicia de manera pacífica.

La violencia atribuida al crimen organizado dejó entre diciembre de 2006 y finales de 2010 más de 35.000 muertos. Las autoridades no han dado a conocer cifras para 2011, aunque algunas organizaciones como la de Sicilia señalan que los asesinatos ya superan los 40.000.

Sicilia ha sostenido que los muertos, inocentes o delincuentes, son finalmente víctimas.

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad se formó hace unos meses, luego de que comenzaran a unirse familiares de personas asesinadas o desaparecidas presuntamente por miembros el narcotráfico y el crimen organizado.

Sicilia ha sido la cabeza más visible del movimiento.

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Contribuyó con esta nota el periodista de The Associated Press E. Eduardo Castillo, desde ciudad de México.