El Gobierno francés, a través del ministro del Interior, Claude Guéant, rechazó hoy cualquier implicación en un presunto complot contra el exdirector del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, en relación con las acusaciones contra este en EEUU.

"Yo diría que se trata de fantasmas", declaró Guéant en una entrevista al canal de televisión "I-télé" en relación con la investigación que este fin de semana publicó la revista estadounidense "The New York Review of Books".

"No porque haya extraviado su móvil va a haber un complot", zanjó el ministro sobre la pérdida del teléfono de Strauss-Kahn (conocido como DSK) y su presunta relación con lo que ocurrió el 14 de mayo en el hotel Sofitel de Nueva York entre el político socialista y una camarera que le acusó de asalto sexual.

El caso fue archivado por la Justicia estadounidense, que manifestó dudas sobre la credibilidad de la mujer.

La investigación de la revista estadounidense plantea que ese teléfono móvil podría haber sido pinchado puesto que un mensaje enviado por DSK a su esposa, Anne Sinclair, había sido presuntamente leído en la sede de la gubernamental UMP en París, poco antes de que sucedieran los hechos por los que a Strauss-Kahn le detuvieron horas después.

"Lo que digo es que si hay alguien que piensa que hay un complot, solo tiene que presentar una denuncia ante la justicia y así, que terminen las suposiciones", agregó el ministro.

Por su parte, el secretario general de la UMP (Unión por un Movimiento Popular, conservadora), Jean-François Copé, insistió hoy en que la teoría del complot es "grotesca" y aseguró que su partido no va a "caer en la trampa".

"No vamos a caer en la trampa, que consiste en querer continuar con esta historia, que no tiene nada que ver con la política, añadiendo elementos de complot, un clásico en este período" previo a las elecciones presidenciales de 2012, explicó Copé en la emisora "Radio J".

Copé ya había declarado el sábado que la teoría del complot contra DSK era un "burdo tinglado".

Según el autor del artículo publicado en la revista estadounidense, a DSK le desapareció su móvil poco antes de que sucedieran los hechos en el Sofitel por los que fue detenido horas más tarde en el aeropuerto de Nueva York.

La publicación plantea interrogantes también sobre los movimientos de la camarera, Nafissatou Diallo, en la misma planta en la que estaba la suite de DSK en el hotel, así como acerca del comportamiento de los responsables de la seguridad del establecimiento hostelero.

Además, se hace alusión en la revista a una presunta relación entre esos empleados y un antiguo alto funcionario francés próximo al presidente Nicolas Sarkozy.

La cadena Sofitel publicó hoy un comunicado del que se hicieron eco los medios franceses en el que afirma que una manifestación de alegría descrita por la revista estadounidense y protagonizada por empleados del hotel, después de los sucesos en aquel establecimiento, no puede calificarse de un "baile festivo".

Por el relato de los hechos del autor del reportaje de "The New York Review of Books" se puede interpretar que esa manifestación de alegría pudo tener alguna relación con lo que le estaba sucediendo a DSK en aquellos momentos. EFE